8 Cosas que hacer en Dublín en una despedida de soltera de fin de semana

Acribillando a todo el mundo, en especial a mis sufridas compañeras de viaje, con el hecho incontestable y superrelevante de que por mis venas corre un octavo de sangre irlandesa (así, a ojo de buen cubero), el pasado fin de semana cogí un avión y en dos horas y media estaba en Dublín, en casa de un adorable punk reconvertido.

Hay muchas cosas que se pueden hacer en una despedida de soltera (no en la mía; en la mía, y ya lo voy avisando, hay que limitarse a darme de comer cosas ricas, a darme de beber y a agasajarme); y hay muchas cosas que se pueden hacer en un fin de semana en Dublín. Estas fueron las que hicimos nosotras (con muchas fotos y en forma de lista, a ver si hay suerte y el artículo se convierte en viral).

1. Comer una hamburguesa en Bobo´s.

Nuestro adorable anfitrión punk, Luan, nos recomendó nada más llegar esta hamburguesería y nos dijo que era muy irlandesa. Las preparan de ternera, cordero, cerdo, pollo, pescado y vegetariana. Yo, que soy muy tradicional y además me debo a mis ancestros, pedí The Dubliner bien regada con una O'Hara 's Pale Ale. Terminé con un poco de dolor de tripa del hambre y el ansia, pero he de decir que estaba todo exquisito.

Calorías nada vacías

2. Tomar un cóctel en el Vintage Cocktail Club.

En una de las calles de la zona de Temple Bar, concretamente en el número 15 de Crown Alley, hay una puerta negra con las siglas VCC. Fue también el bueno de Luan el que nos recomendó este sitio y nos advirtió de que llegaríamos, veríamos la puerta y pensaríamos que nos habíamos equivocado.

Pero no. Hay que llamar (igual que en el Pavilhão Chines de Lisboa, sólo que en ese caso la puerta es roja) y uno entra entonces en una especie de speakeasy de dos plantas. Quise llevarme la carta pero tengo un amigo en la embajada y no quería que le llamaran diciéndole que había delinquido.

Una filosofía de vida como otra cualquiera

3. Hacer dos millones de fotos al pub Temple Bar.

Aunque toda la zona de pubs más frecuentada por los turistas se conoce como Temple Bar, hay además un pub concreto que se llama así y al que cualquiera pensaría que ésta le debe su nombre (como yo antes de buscarlo en Wikipedia). Pero no, es al revés. En cualquier caso, se dice que el Temple Bar (pub) es el punto más fotografiado de Irlanda. Y no me extraña, porque es imposible sacar una foto sin que se te crucen tropecientas personas (a continuación la mejor de las mías, seleccionada de entre más de 20 fotos tomadas en distintos momentos del viaje y a diferentes horas del día). También se dice que una pinta cuesta 7 euros (el precio normal está en torno a los 4 euros).

The Temple Bar

4. Hacer un tour de Sandemans.

Como muchos sabréis, Sandemans ofrece tours gratis en algunas ciudades europeas: Se hace el tour y en función de lo satisfecho que uno quede, le da una propina al guía. Y, en mi experiencia, los guías se merecen una buena propina porque están muy bien informados, intentan que la visita sea entretenida, son amables y por lo general montan un poco el show para divertir a la afición. Es una manera fácil, cómoda y, sobre todo rápida si el tiempo es ajustado, para conocer un poco más un lugar.

Christ Church Cathedral

5. Tomar un "hot whiskey" para sobrevivir al duro invierno irlandés.

Esta maravillosa bebida que mi amiga Paloma definió como "tisana enriquecida"se compone de whisky irlandés, azúcar, una rodaja de limón, clavo y agua caliente. Hace ya varios años que abandoné mi afición al whisky y lo sustituí (traidora) por una bebida mucho más british, pero la verdad es que este brebaje entra estupendamente.

Mi hot whiskey

6. Visitar la fábrica de Guinness.

Aunque sólo sea para tomar una pinta (a precio de oro, eso sí, si no te interesa el proceso de fabricación de la cerveza, sino que eres más de beberla, simplemente) en el Gravity Bar, con una vista de 360º de Dublín.


7. Tomar una copa en The Church.

La antigua iglesia de Santa María (de principios del siglo XVIII y donde, según parece, se casó el mismísimo Arthur Guinness) es ahora The Church: restaurante, bar, club. Un órgano enorme domina la primera planta y placas funerarias decoran las paredes. Merece la pena sólo por visitar el lugar. Toda una experiencia. Una fauna de lo más variopinta.


8. Y la última en el O'Donoghue's.

Uno de los pubs en los que se puede disfrutar de música irlandesa más conocidos de Dublín. Nosotras tuvimos la suerte de que esa noche tocara allí Stephen Gormley, voz y guitarra de MoonLooksOn. Un agradable descubrimiento. Os animo muy fuerte a visitar su página, donde podréis escuchar cosas tan bonitas como ésta:

Comentarios

Entradas populares