Packet lunch

Un tema que me tiene bastante obsesionada últimamente es el de comidas en la oficina. Después de meses dando por hecho que podía vivir perfectamente almorzando a base de rudimentarios sándwiches de pavo y queso García Vaquero light traídos de casa y, en ocasiones especiales, de mis cuatro especialidades favoritas de Rodilla (pollo al curry, pavo con manzana, pollo a la mostaza y, o bien, queso con nuez, o queso azul y rúcula dependiendo del humor del día), tras algún escarceo con alguna otra tienda de sándwiches, simplemente por mi ansia implacable de atesorar nuevas experiencias, ha llegado el momento de aceptar que no puedo seguir así. Es más, si tengo que pasar otra semana de mi vida comiendo sándwiches, le atizaré al próximo afable dependiente que me sugiera que complete mi comida con unas croquetas por un pequeño suplemento, o le morderé un brazo a mi compañera, sólo por el gusto de saborear una carne distinta al pavo y al pollo. Y ninguno de los dos se merece eso.

La verdad es que yo podría ir a comer a mi casa tan tranquilamente. Pero el hecho de estar allí, sabiendo que tengo que salir pitando antes de que empiecen los deportes y sorprendiéndome lanzando miradas resignadas y nostálgicas al sofá, me genera muchísima ansiedad. Prefiero plantearme todo el asunto de las comidas en día de diario como un "vamos a pasar este trance cuanto antes y a seguir con nuestra vida".

De cualquier forma, me he propuesto aproximarme a formas más depuradas de packet lunch, como llamábamos a esas bolsitas compuestas por aquellos asquerosos sándwiches de mantequilla y pepino (o esa especie de pasta marrón agridulce que pretendía ser algo remotamente parecido a carne), acompañados de patatas fritas con sabor a gamba (!!!), una vomitiva bebida radiactiva y una diminuta chocolatina, con la que nuestra inglesa familia adoptiva nos despachaba al colegio con la satisfacción del deber cumplido en los dorados veranos de nuestra niñez.

Y es que, troncos, veo las fotos de vuestras comidas en general pero, en particular y de manera muy concreta de vuestros packet lunchs, y muero de envidia. Primero, segundo y postre (¡fruta, incluso!), primorosamente colocados en pequeños recipientes creados ad hoc, con la medida justa y más herméticamente cerrados que los tuppers de los restaurantes chinos y, a su vez, metidos en un recipiente más grande, como un puzzle perfecto, como un puto tetris. Joder, ¿la mierda esa incluso conserva la temperatura? ¿Es un termo eso que veo en el extremo inferior derecho de la imagen? Es todo tan perfecto que a veces dudo de vuestra honestidad, y no sé si os los preparáis y os los lleváis así todas las mañanas (quiero pensar que sí...), o si montáis la "instalación" como si de arte moderno se tratara, sólo para poder hacerle una foto y subirla a Instagram.

Sea como sea, ese es el sueño. Y siempre hay que aspirar a lo máximo. Así que, aquí me tenéis, haciendo enormes esfuerzos por acercarme, siquiera tímidamente, a vuestro nivel. Mi intento más elaborado hasta la fecha ha consistido en un tupper de cuscús con verduras, un tenedor envuelto en papel de estaño y una barrita de cereales, todo ello metido en una bolsa del Simply, bien atado, y vuelto a meter en una bolsa del Supercor (la de fuera es la que se ve y el Supercor tiene más caché), regado con agua del grifo en botella Font Vella reutilizada. Supongo que resulta evidente por qué de momento no puedo permitirme el lujo de subir fotos de mis comidas a ningún sitio.

Comentarios

  1. Jejeje, mantenerse a base de sanwdwiches amarga el caracter de cualquiera. Mi "packet lunch" se parece tremendamente a tu último intento: una bolsa de plástico, dentro de otra bolsa de plástico y los cubiertos envueltos en papel de aluminio. Siempre me digo: "mañana me compro una bolsita porta tuppers" pero mañana nunca llega.

    Aún así creo que aunque tuviera esa bolsa seguiría extrañando algo y es que como en la tranquilidad de casa, no se come en ningún sitio.

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  2. Oye, pero tú al menos tienes ya muy superada la fase de los sándwiches y llevas ya un tiempo en la de tuppers rudimentarios, yo soy una primeriza comparada contigo :)

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