Supervivientes




Un giro cerrado, un giro sin manos, un intento de racionalizar, un choque frontal, camino de cualquier lugar.
Supervivientes, Carlos Siles.

No sé cuándo aparecerá esta entrada (de momento, mi dirección te manda a una página de publicidad). La cosa es que, he dejado caducar el dominio y, con la frecuencia con la que posteo últimamente, más parecía un conveniente recorte presupuestario que pura desidia. El caso es que, hace un par de semanas, tuve en mis manos por fin el nuevo disco de Luis Ramiro, leí los agradecimientos y pensé que sería una buena idea dar por finalizada mi etapa bloguera haciendo lo propio (agradeciendo yo, vaya).
Y hace apenas dos días, tuve por fin en mis manos el disco de Carlos Siles, leí los agradecimientos, pensé en todo lo que yo también tenía que agradecerle a él, y no sólo a él sino, además, a toda la gente que trajo hasta mí, o que yo llevé hasta él, o ya no sé ni cómo pasaron las cosas, el caso es que resultaron bien. Y pensé que, puesto que mi casi primera entrada (la segunda, estrictamente hablando) había sido sobre él, lo justo era que la última fuera sobre sus disco. Y pensé en escribir mi reseña, mis agradecimientos, y un socorrido "nos vemos en los bares".
Pero claro. Luego escuché el disco. Y no hace más de veinte minuto que he renovado mi suscripción (10 míseros dólares estadounidenses que, ¿qué demonios son, en comparación con tantas palabras?), y aquí estoy, escribiendo la que ya, al menos, no tiene por qué ser, necesariamente (no garantizo nada) mi última entrada.

Comentarios

Entradas populares