viernes 30 de mayo de 2008

Relocos y Recuerdos

Tengo pendiente escribir un post sobre Luis Ramiro (artista del mes en Peroquébromaesesta), al que escuché precisamente en un encuentro de cantautores al que había ido para ver a Carlos Siles (artista oficial y peremne de Peroquébromaesesta), pero no he podido resistirme a colgar esta canción. Una maravilla.

El post, como ya he dicho, para otro día. Hoy estoy en estado semicomatoso.



miércoles 28 de mayo de 2008

Indy, ¿pero qué te han hecho?

Sólo hay un motivo válido para no ver Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal. No, el dinero que cuesta la entrada no es una razón. Está plenamente amortizado. No. No se trata de que Harrison Ford esté ya talludito. Resulta perfectamente creíble o, al menos, no menos creíble que en el resto de las entregas.

La única posible eximente es que se haya deseado este momento con impaciencia durante años, que se tenga una vinculación especial con la saga, rollo “mis películas favoritas en la niñez” y se carezca del sentido del humor suficiente como para reírse de las piedras angulares sobre las que se fundaron nuestras convicciones infantiles. Los héroes que nos inspiraron. Porque Indiana Jones 4 es una parodia tal que, en caso de que se dieran estas condiciones, difícilmente nadie con un mínimo de sensibilidad podría acusar semejante golpe.

No quisiera yo, de ninguna de las maneras, fastidiarle a nadie una película que, sin duda alguna, es preceptivo ver, a poder ser en el cine y en grupo, con gente de esa a la que no le importa que se hable durante la proyección. Así que no me voy a exceder con el spoiler. Sólo diré que la cosa va bastante bien al principio (esa sombra de Indy colocándose el sombrero proyectada sobre el coche con la mítica musiquita de fondo) y va declinando, poco a poco, hasta que todo se va al traste cuando se meten en la selva. Aquí ya la peli muta en una especie de cosa, que recuerda vagamente a esas películas que parodian géneros, como “Scary Movie”, o “Esta No Es Otra Estúpida Película Americana” (yeahh!). Sólo que sin parodiar ningún género en concreto. De repente uno se encuentra viendo algo que parece “Tarzán de los Monos” o “Cuando Ruge la Marabunta”, por poner sólo dos ejemplos no excesivamente reveladores del pseudomisterio principal. Porque puede ser: a) que la memoria selectiva me juegue una mala pasada; b) que los años han hecho de Henry Jones Jr un hombre profundamente sabio y más astuto, si cabe. Pero necesita apenas un nanosegundo para resolver cada uno de los enigmas que se le van presentando y decidir en qué dirección encaminar sus pasos. Para mí que han querido que la peli fuera tan dinámica, tan de acción, como para sobrecompensar los años de más del protagonista, que se han dejado atrás lo que viene siendo la trama argumental.

Y el jovencito que se supone que está para darle la réplica a Indy simplemente no es digno. Francamente, Harrison Ford está más bueno. Hay un montón de situaciones desaprovechadas, que podrían haber dado lugar a frases ingeniosas, al más puro estilo Indiana Jones que se quedan en nada básicamente porque parece que no hay guionistas. Todo se reduce a efectos especiales y fantasmadas que, oye, a mí me molan, que si no no sería Indiana Jones. Pero vaya, que si hablaran algo más se agradecería. O menos, según se mire, porque hay frases que es mejor callar. Yo, si fuera Harrison Ford, me hubiera negado rotundamente a pronunciar al menos una, que yo recuerde. De hecho, prefiero pensar que le obligaron a hacerlo a punta de pistola. Prefiero pensarlo yo, las dos amigas con las que fui (mi AngieAlquezar y mi Terechiboom), y la chica que estaba sentada a nuestro lado y que se daba cabezazos contra el asiento delantero cada minuto y medio desde la mitad de la película, aproximadamente.

¿Y qué decir del final? Lo único que le falta es que se vea la cara de Sean Connery en el firmamento, en plan Mufasa en "El Rey León". Yo lo sugiero, por si Mr Spielberg y Mr Lucas se plantearan rodar una próxima.

Escrito también para Jamaelna.

martes 27 de mayo de 2008

Crónica de una fiesta sorpresa

Ayer, mi querido Percomo me llamó mientras yo estaba en la peluquería compartiendo mi tarde de ocio post-examen (no muy diferente a ésta que, de hecho, debería ser tarde de duro chape) con una peluquera encantadora pero ligeramente perturbada y, apostaría a que, emocionalmente inestable.

- Amanda, necesito que me hagas un super favor. Es una frikada. De hecho…no te voy a contar qué es. Es un favor que te pido. Cuando estemos allí te cuento. Quedamos a las 9 y media.

La última vez que Percomo perpetró una super frikada se coló en la rueda de prensa de las Destiny’s Child sin acreditación y con una cámara desechable, diciendo que venía de parte de una desconocida (en realidad ficticia) revista universitaria, con lo cual, ¿cómo iba a negarme? No sabía de qué iba todo el rollo pero, por fuerza, tenía que tratarse de algo divertido.

Así que, a las 9 y media nos encontramos en Bilbao y Percomo me confesó por fin que íbamos a una quedada de un foro de series.

- ¡¿A una quedada de un foro?!

- Que sí, de verdad. ¡Que son super majos! ¡Y les encanta Gossip Girl, y Dexter!

- ¡¿Pero, nosotros a qué vamos?!

- ¡A conocer a gente! ¡A relacionarnos! Mira, aquí viene Mike, que también le gustan mucho las series…

A estas alturas, supongo que la mayoría ya sabréis/intuiréis que no se trataba de ninguna quedada friki (aunque eso no sería demasiado sorprendente) Mis queridos amigos me habían preparado una fiestecilla sorpresa para celebrar mi cumpleaños. Y allí estaban todos (casi), esperándome con numerosos presentes, cerveza y exquisitos manjares.

Es posible que tú, visitante, si eres lector-amigo, hayas recibido en los últimos días un mail, invitándote a una fiesta para celebrar mi cumpleaños. La razón es que, mi querido Jose (guapooo!!!), copió los contactos de uno de esos mails-post que mando de vez en cuando para organizar todo el tinglado. Y, evidentemente, el no distingue entre amigos amigos reales, de los de carne y hueso, y lectores-amigos. Y hay amigos amigos reales que no reciben mis mails-posts (por si acaso parecía que tenía pocos o por si se han sentido excluídos al no encontrar el mail en cuestión en su bandeja de entrada), ni siquiera visitan mi blog, o lo visitan apenas y, lectores-amigos a los que no tengo el gusto de conocer personalmente.

Esto ha dado lugar a una cadena de mails, con algunos bastante cómicos, como el de Ídelo (que, al menos, me conoce en persona) diciendo que le encantaría agasajarme en mi cumpleaños, pero que le viene un poco mal venirse desde la Coruña, o el de Chimeneaverde, a la que el Patatus de Bilbao le coge un poco a desmano desde Valladolid pero que, en cualquier caso, me transmite sus felicitaciones a través de mis amorosos y currantes amigos. Hubiera tenido gracia que Álex hubiera contestado comentando que, con tan poca antelación, los billetes para venirse desde Seúl se le iban un poco del presupuesto.

Pero, sin duda, el mejor e-mail fue el de lady Ice:

“Lamento comunicaros que el plan propuesto hace breves instantes se ha caído.

Por un fallo de coordinación pasamos por alto que Angelita tiene una familia que la quiere e incluso la visita. Y sí, esta noche sus padres vienen a Madrid y ya tienen cena organizada, con lo que el plan se pospone, que no suspende, hasta nuevo aviso.”

Así que ésta es una entrada de agradecimiento. A todos los lectores que contestaron amorosamente, que no desvelaron el secreto aún cuando la iniciativa era, cuanto menos, sorprendente y, sobre todo, a mis maravillosos amigos, que tantas molestias se tomaron (de hecho, no es la primera vez, hay un precedente de fiesta sorpresa!!), y que son unos mejores de la mejor clase.

¡¡¡GRACIAS!!!

PD: Percomo, ni te pienses que lo de la quedada de series va a caer en el olvido. Que me hice ilusiones…Así que ya puedes ir apuntándote a un foro o algo :-p

sábado 24 de mayo de 2008

Día de cumple y dominios

De siempre, la noche antes de mi cumpleaños, duermo mal. Este año, además, a la angustia existencial de cumplir un año más se le sumaba la del inminente examen de Mercados (¿Que qué es un SWAP? Pues una cadena de FRAS, menuda pregunta…), las pocas ganas de hacer nada que tenga que ver con ese odioso e inútil ente que es la facultad de ADE, un puto caos lleno hasta la bandera de incompetentes, y este otoño en mayo con el que la Madre Tierra me ha agasajado en el día de hoy.

La tarde de ayer fue una tarde absolutamente perdida en el ámbito estudiantil, pero muy bien aprovechadita en el ámbito ocioso. Como dije Percomo, Mercados aprobaré igual (con un rancio 5 pelao, pero yo ya paso), y la tarde de ayer no me la quita nadie. Comí con AngieAlquezar, Rafa y Rosa (que siempre es un placer), y luego fuimos a Fnac a que yo me gastara el dinero que no tengo en un libro que podría haber sacado de la biblioteca (Grandes Esperanzas) y otro del que me había encaprichado pero que no puedo asegurar que vaya a gustarme (Déjame entrar). Rosa además me trajo un regalito, otro libro que se llama Sueños en el Umbral, con lo cual puede decirse que ha sido un cumple de lo más provechoso.

Me he regalado a mí misma dos dominios, así que, amigos míos todos, cambiad vuestros enlaces y vuestros favoritos a http://peroquebromaesesta.com/ y http://amandapinkleton.com/. Lo del dominio propio era algo de lo que tenía ganas desde hacía tiempo ya, y ahora que me he decidido a ser mi mejor amiga del mundo mundial, rollo Beyoncé en “Me, Myself and I”, me he dado el gusto, alcanzando un nivel de frikismo bastante serio del que no puedo negar que estoy un poco orgullosa. Además, así prevengo posibles crisis futuras rollo "¿cambio de nombre?", "¿cierro el blog?". Es como cuando mi padre le pagó a un tío para que le ayudara a dejar de fumar. Que lo dejó (al menos por una temporada) yo creo que sólo por el hecho de haberse gastado la pasta.

jueves 22 de mayo de 2008

¿Por qué Sexo en Nueva York no?


El otro día, falta como estaba de series, sin ánimo para ver un capítulo entero de los Tudor, que se me hacen un poco largos, y son como muy serios y solemnes, y sale Jonathan Rhys Meyers con esa cara de lúbrico y de obseso sexual que se gasta desde que se ligó a Scarlett Johansson en Match Point, caí e intenté ver un capítulo de Sexo en Nueva York. De hecho, medio vi dos. El primero, en el que el Carrie (aka SJP) dice eso de “[…] se gastan 400 dólares en unas sandalias de tiras de Manolo Blahnik…y estás solas” y el segundo que, si no recuerdo mal, es el de los modeleros (tíos que sólo se acuestan con modelos).

No entiendo muy bien qué tipo de mecanismo se activó en mi cabeza el día que vi por primera vez Sexo en Nueva York (supongo que algo relacionado con el instinto de supervivencia) y que podría justificar la gran manía que le tengo. Lo cierto es que no tiene mucho sentido. No tengo autoridad moral para decir que es una serie superficial, aparte de que eso sería una tontería, porque tampoco tiene pretensiones de serie profunda. Yo me empacho con total felicidad de Gossip Girl, de The O.C., de Ally McBeal. He leído varios libros de Marian Keyes. Pero Sexo en Nueva York me deprime, no puedo evitarlo. No sé. Creo que es porque nunca se me hubiera ocurrido pensar en todo eso del “cambio de poder de la treintena” si no lo hubiera visto ahí, por ejemplo. Porque son un grupo de amigas que se supone que son super amigas, pero a las que nunca identificaría con las mías. Sexo en Nueva York me parece una serie que intenta tocar la fibra sensible de la supuesta mujer moderna y liberada, apelando a sus deseos (básicamente un hombre, un bolso de Louis Vuitton y unos Marc Jacobs), solidarizándose con ella cuando estas expectativas se frustran. Mujeres que son independientes, profesionales, que no tendrían por qué depender de nadie. Un poco rollo Bridget Jones, pero en plan odiosas (Bridget era entrañable). Me da la impresión de haber leído sobre este tema millones de veces.

No es desprecio lo que siento por los personajes porque se gasten su salario de freelance en complementos mientras viven de alquiler en un cuchitril (pero eso sí, en Manhattan), porque sean el prototipo de tía enrollada con amigo gay que come en un japo un día sí y otro no, porque toda la serie esté impregnada de un feminismo antifeminista que le da a una ganas de maldecir el aciago día en el que se culminó el proceso de liberación de la mujer. Todo esto lo han expresado millones de personas mucho antes que yo, desde el Paleolítico Medio, cuando la serie empezó a emitirse. En serio que no, de verdad que no. Sé lo que es la televisión, y la acepto. Adoro la morralla. Me da toda la vida. Y yo también leo la Glamour. Y la Cuore.

Sexo en Nueva York no me gusta porque es lo opuesto a lo que busco en una serie. Sexo en Nueva York me pone triste, me hace cuestionarme mi propia vida, imaginarme a mí misma dentro de n años. Y no es precisamente una imagen de esperanza la que proyecta.

No sé. Supongo que prefiero imaginarme en paz. Y estas chicas no parecen muy satisfechas con ellas mismas.

He vuelto

No puedo decir que haya sido una opción muy meditada pero, ¿queda bonito o no reabrir justo el día de mi cumpleaños? (la víspera, concretamente, para que os dé tiempo a felicitarme)

Seamos honestos: Todos sabíamos que mi ego no iba a resistirse por mucho tiempo al malsano placer que le produce el exhibirse en la blogosfera. Así soy yo. Y ya estoy muy vieja para cambiar.

En cualquier caso, ¿lo retomamos donde lo dejamos y no hablamos más del tema? ¿Pasamos a lo relamente importante?