jueves 24 de abril de 2008

Frou, Frou (ahora sí)

Me acabo de dar cuenta de que las canciones que puse el otro día no se pueden oír, así que, a falta de una mejor solución, os dejo los vídeos (y uno más de regalo). El último está montado sobre escenas de Garden State. Lo digo por si alguien no la ha visto. No he podido encontrar el vídeo "oficial".







Besos y mil perdones!!!

martes 22 de abril de 2008

Frou, Frou; Día del Libro y más

De entre los muchos criterios idiotas que manejo para catalogar, normalmente de forma absolutamente arbitraria y mucho más prejuiciosa de lo que debería, a la gente con la que me voy cruzando por la vida, el más absurdo es sin duda el de los repartidores de propaganda y las papeleras. Ya es un punto a favor el simple hecho de coger el folleto (después de todo no cuesta nada y es un papel menos a endilgar para el que los reparte), pero si además, en lugar de lanzarlo a la primera papelera junto a la que, invariablemente, se colocan los repartidores con una especie de sumisa resignación, lo guardan en la mano con cariño y esperan a estrujarlo, arrugarlo y tirarlo en la siguiente papelera de su ruta, fuera ya del campo de visión del panfletero, entonces ya me tienen ganada. Experimento una especie de anónima simpatía hacia el sujeto en cuestión, y hacia el género humano por extensión.

Llevo desde el fin de semana queriendo escribir un post sobre Frou Frou pero sentía que me faltaba material para escribir una entrada decente. Finalmente he decidido hacer un batiburrillo de cosas variadas, como el de la semana pasada e incluir en él todo lo que se me ocurra. Como decía, Frou Frou es un grupo que resultará familiar a algunos de vosotros si me hicisteis caso y os bajasteis todo lo que en el mundo mundial hubiera de Garden State o si conocisteis esta grandiosa película por otros medios (lo cual no descarto). La primera canción es precisamente de su banda sonora. Ya me diréis qué os parece.

boomp3.com
boomp3.com

Creo que gustará especialmente a ídelo, quien últimamente gasta de música electrónica de ésta. Lamentablemente, si es así, sentiré mucho tener que informarle de que sólo hicieron un disco (“Details”) y que luego se separaron. De todas formas creo que he leído por ahí que han continuado con sus carreras en solitario (eran dos, un tío y una tía).

En plena sequía de series, me complazco en anunciar que vuelve Gossip Girl (yeahhh!). Y digo sequía de series porque, en un frenesí que no puede calificarse más que de síndrome de abstinencia severo, he visto ya hasta el capítulo 10 de la tercera temporada de How I Met Your Mother. Y Battlestar Galactica está bien y eso, pero no es lo mismo.

Mañana es el Día del Libro, pero yo no podré honrarlo como se merece, puesto que estaré o bien intentando cuadrar un balance, o bien en el despacho, haciendo cualquier cosa, pero nada relacionado con libros. Tengo entendido que mañana va a haber cosillas hasta las 12 de la noche, así que si alguno sabe de algún plan guay que no sea egoísta y lo comparta. Yo, a cambio, os diré que estoy emocionada con un libro que me recomendó Patoaparato, que se llama “Muero por dentro” de Robert Silverberg, y que va de un tío que es telépata. Me pregunto qué pasaría si yo pudiera escarbar en las mentes de los demás, como hace David Selig. Se me ocurre que quizás me sorprendería al ver el interior de las cabezas de toda esa gente cuyas vidas imagino siempre ocupadas en pensar en cosas que a mí me parecen un aburrimiento total. Quizás, en lo más profundo, en lo que en el libro llaman el alma, percibiera una profunda paz espiritual. Igual pensar en cotizaciones todo el rato les hace felices. O igual no piensan en cotizaciones todo el rato.

PD: Ya tengo Moleskine.

jueves 17 de abril de 2008

Notas en la Moleskine que no tengo

A lo largo de la semana se me han ocurrido unas cuantas cosas sobre las que me hubiera gustado escribir, pero me temo que muchas de ellas ya se me han olvidado (rápido, una Moleskine!!!) Esta chorrada me ha recordado que, el año pasado, en Roma, me compré una agenda Moleskine, y este año recorrí junto con Lauri todas las librerías-papelerías cercanas a la calle Goya, buscando otra para sustituirla, pero no hubo manera. Ya no se encuentra el modelo negro normal de toda la vida, agenda sin mapa de ninguna ciudad. Ahora quiero una, pero rollo cuaderno de viaje, o de notas. Todo como mezcla de bohemio y glamuroso (y bastante snob, por cierto).

A lo que iba. La noche del viernes de la semana pasada fuimos al concierto de Carlos Siles, que estuvo maravilloso, como siempre (él, y Elena y Javi, evidentemente). Creo que incluso me gustó más que los anteriores, y no sólo porque versionara This Love, de Maroon 5, sino porque, en general, fue todo mucho más fresco, más fluido y mucho más espontáneo. Mr C.S. se está haciendo fuerte en el escenario, y ya he visto en su blog que no soy yo la única que lo piensa. Nunca había escuchado Canción nº 0 en directo y qué puedo decir salvo "¡qué temazo, madre mía!".

Sigo. Jamaelna ya está en marcha pero, hasta que no me sienta al nivel (muy alto) de mis compañeros, no seré capaz de publicar nada. Además, tengo pendiente la entrega para el número nuevo de la revista de la universidad en la que, pese a la nefasta experiencia de venta de ejemplares del último (no por el número vendido, sino por la actitud de la gente a la que intentábamos encasquetársela), quiero seguir participando. De momento chapoteo en una ciénaga de falta de inspiración.

El lunes presenté, al límite del plazo como no podía ser de otra manera, mi primer relato a concurso. Suerte que ya tenía comprado el sobre, la tarjeta y que, después de la que tuve que montar para conseguir un disquet y grabar el archivo de Word en él (mi portátil no tiene para 3 ½) me pareció que sería un derroche total no entregarlo porque, en el último momento, en la fatídica última lectura (nunca hagáis una última lectura), me faltó el canto de un duro para pasar de todo. Pero ahí está. Seguiré informando.

Ahora mismo estoy leyendo Relatos de lo inesperado, de Roald Dahl, libro super-requete-ponderado a lo largo y ancho de la blogosfera, y Todo está iluminado, de Jonathan Safran Foer, recomendado y prestado por Pablo (gracias Pablo), y que cuido como si de un incunable se tratase (o más :-p)

Ayer vi un capítulo grandioso de la fabulosa serie que es How I met your mother. Y sí, pongo el título en inglés, después de todo lo que me he reído de la gente que hace estas cosas, y después de escribir un post (una entrada :-p) poniendo a parir a esa tía que decía research. Pero yo, que me cachondeé de Rafa cuando dijo aquello de que "verla en español no contaba que, de hecho, contaba negativo", hoy no puedo estar más de acuerdo. Tuve que ver un capítulo en español porque no fui capaz de bajármelo en inglés y puedo decir, con pleno conocimiento de causa, porque me conozco a mí y porque la he visto en ambos idiomas, que si no hubiera empezado a verla en V.O, la hubiera dejado. Como decía, el capítulo era estupendo, y hablaba de los ex, y de todos los objetos y recuerdos que nos dejan, y cómo afecta eso a nuestra relación actual. Así, a grandes rasgos.

Por último, un breve comentario para la gala de OT que, por cierto, no vi, pero gracias a la cual he pasado algunos de los mejores momentos de la semana, disfrutando, gracias a Youtube, en modo bucle infinito, del video colgado a continuación. Y mucho decir que si Esther la arrastra, y que si tal y que si cual, pero nadie me negará que la Tania ésta, a mitad de video, se inventa una canción nueva que no tiene nada que ver con Las de la intuición. Me recuerda a esa noche en la que la Reque y yo nos arrancamos a cantar No, también de Shakira, como poseídas. Yo lo tengo claro. Si lo de la oposición no me sale, el año que viene me presento a Operación Triunfo.



¿Cómo es, eh?, ¿cómo? :-p

miércoles 9 de abril de 2008

Novedades

Después de un par de días de coqueteo con Wordpress, tentada por su magnífica opción "Importar blog" pero disuadida por la dificultad de manejo para una lega como yo y lo poco personalizables que son las plantillas disponibles gratuitas, he vuelto a acurrucarme y guarecerme en los acogedores brazos de Blogger. Y Blogger, como un esposo poco rencoroso, ha hecho como que no se ha dado cuenta de mi casi deslealtad, puesto que en la misma duda está la traición, y no me ha boicoteado el blog, ni me ha borrado ninguna entrada ni nada.

Aún así, no he cejado en mi empeño y, con ánimo obstinado y resoluto y con mucho trabajo, dicho sea de paso, he traspasado todos mis posts del blog antiguo a este. Incluso hay un par de ellos del difunto, y que en paz descanse, flog. No he hecho cambios significativos, salvo el formato de algunos (los primeros, luego me he cansado), para homogeneizarlos todos, y algún Amanda por aquí, y otro por allá.

Aprovecho también para decir que tenemos un proyecto de blog que se preve que vea la luz en muy poco tiempo (¿hoy?, mañana quizás?) y que se llama jamaelna. En él colaboramos un grupito de amigos y cada uno escribirá, dibujará, colgará fotos, o lo que le apetezca.

Y eso. Nada más. Que ya es miércoles.

viernes 4 de abril de 2008

Mejicanos

Ayer estuvimos las chicas de clase cenando en un mejicano que está por Malasaña y que se llama Chilango. Es curioso porque, cuando como en Vips, voy siempre a tiro hecho y pido el mismo y aburrido Club Vips o, a veces, un fondue Philadelphia pero, en cuanto salgo un poco de la rutina gastronómica, me vuelvo de lo más temeraria, especialmente con lo picante. Recuerdo un día que fui a cenar con Patoaparato a un hindú (Taj ) y, aparte de que creo que ha sido nuestra cena más cara, hasta el punto de que tuvimos que inventarnos un motivo de celebración para que no nos diera cargo de conciencia habernos gastado tanto dinero en cenar un día cualquiera, vivimos una experiencia cercana a la muerte por abrasión de esófago (esto tiene que estar medicamente documentado, estoy segura). Yo creo que también por eso subió la cuenta, por el consumo de bebidas para apagar las brasas. Aún así, quedaron rescoldos. En este sitio se puede elegir el grado de picante de los platos: Nos pusimos chulitos, el indio se puso más chulito y...el resto os lo podéis imaginar.

Como decía, ayer corrieron ríos de mojito y margarita y nos reímos bastante eligiendo los platos, y consultando con las especialistas en comida mejicana (una chica que había estado en Méjico y otra a la que le encanta esa comida, y se conoce todos los restaurantes de Madrid). Fue referencia inevitable La panza es primero, según dicen el mejor mejicano de la ciudad, aunque yo no puedo asegurarlo porque no he estado en todos los mejicanos de la ciudad.
Nos fuimos a casa más tarde de lo previsto. Pero, mi noche mejicana no había acabado aún. Volviendo en el metro me topé con un tropel de chicas que hablaban como en Rebelde Way, y les indiqué cómo llegar a Gabanna. Me invitaron a sumarme a ellas, pero soy un rollo y les dije que tenía clase. Hubiera podido ser una gran historia y, ahora lo pienso, y fue una pena, y contraria a mis nuevo propósito de almacenamiento de historias interesantes.

Ya dije el otro día que me había planteado, para mis horas de tedio despachil, hacer una labor de research, y escribir un panfleto con sitios interesantes, espectáculos y demás. Pero claro, era un farol. Yo no conozco tantos sitios guays y, a mí lo que me apetece es ir a un sitio y que me guste, en lugar de tener que ir desechándolos por prueba y error. Así que, ahora les propongo a los residentes en Madrid que sugieran lugares, bares, restaurantes, cafeterías, eventos, ocio, en definitiva, que a ellos les gusten mucho para que yo pueda ir ya con una relativa seguridad de éxito. Me temo que no habrá más recompensa que mi agradecido reconocimiento, y quizás una caña si da la casualidad de que algún día nos encontramos ahí fuera.

martes 1 de abril de 2008

Qué rollo, joder!

Últimamente pasó una cantidad indecente de horas navegando por internet. No digo ya delante de un ordenador, que esto también, pero es algo inevitable si una está trabajando ("trabajando"). Digo navegando, tal cual. Periódicos digitales, blogs, webs, wikipedia, páginas webs de mascotas, segundamano...Lo peor es cuando estoy en el despacho porque en casa aún puedo ver alguna serie, o leer un libro, o decidir que no quiero estar más en casa e irme a la calle. Pero, en el despacho, sólo me queda o escribir o leer. Y es mucho más fácil leer que escribir, porque se puede estar menos concentrado y tener un ojo puesto en la pantalla del ordenador y otro en la puerta para evitar que alguien te sorprenda buscando fotos del Jack Russell. No quiero que penséis tampoco que soy una vaga. Es que nadie me pide que haga nada.

Al principio molaba bastante. No me importaba nada que me pagasen por escribir relatos o cotillear por ahí. Pero empiezo a sentirme una completa inútil, la verdad. Estoy pensando seriamente en dedicarme a escribir un resumen de lo que se cuece en la red. Comprendería tanto noticias curiosas como recomendaciones de blogs, de eventos (con su correspondiente precio), bares de copas, restaurantes...Reconozco que una escribe con más conocimiento de causa si ha estado en todos esos sitios (aquellos a los que se puede ir físicamente, me refiero) en lugar de haberlos visitado en modo amanda-pinkleton-incorpórea, pero eso no puede ser. Es como si estuviera encadenada a esta silla de oficina, perdiendo el tiempo miserablemente. Como las hermanas Brontë, que como no pudieron vivir el amor de verdad, se inventaban historias. Como la gente que juega al popomundo (yo, por ejemplo) porque no pudieron ser verdaderas estrellas del rock. Como...no sé, la verdad es que el mundo está lleno de gente que no hace cosas que quiere hacer. Yo me conformaría con no aburrirme tantísimo. ¿Alguna sugerencia?