sábado 29 de marzo de 2008

Mi Archienemigo, mi Archivillano, mi Archinémesis

La noche de ayer fue grande en muchos sentidos. Pero hoy sólo vengo a hablar de mi tristemente célebre compañero de trabajo al que, a partir de ahora, me referiré como mi Archienemigo, mi Archivillano o mi Archinémesis, para variar un poco y darle más riqueza lingüística a mis contenidos (estoy leyendo a Juan Manuel de Prada y se lo recomiendo a todo aquel que esté planeando ir a hacer fortuna al Pasapalabra).

Ayer fuimos a una fiesta en casa de esequenopuedesernombradoenlosblogs. Resultó que mi Archienemigo también estaba invitado. Lo normal es que, todo el mundo que ha estado cerca de mí en los últimos seis meses haya oído hablar de mi Archivillano salvo que, en ese momento estuviese ocupando mis pensamientos algo que me indignase más, lo cual es muy poco probable. Si ya se trata de alguien que lee este blog, puedo decir con seguridad que ha leído sobre mi Archinémesis. Y es que, ciertamente, su existencia me perturba. Evidentemente no me gustaría que le pasase nada ni que tuviese ningún desagradable accidente. Es sólo que no logro entender cómo se puede ser así, en serio. He intentado ser racional y objetiva, luego empática y hasta buena persona. Pero no hay manera. Mi esencia choca irremediablemente contra la suya, aunque no estoy segura de que él tenga una. En cualquier caso, sea cual sea la materia de la que está relleno, es diametralmente opuesta a la mía. Pero no en ese sentido que permite convivir sin más problemas, no. Más bien en el sentido de “no hay sitio en este mundo para los dos”.

El caso es que ayer coincidimos en esa fiesta. Mis amigos se ríen de mi transparencia, y a mí cada vez me importa menos todo. Supongo que he sobrecompensado todos mis años de excesiva vergüenza. Ayer comentábamos la Vallés y yo que no sabíamos dónde la habíamos dejado. Ella cree que dejó la suya en Paris. Me hizo gracia la Vallés ayer cuando me dijo algo como “pero yo pensaba que iba a ser un ser repugnante, y es monín…”. La verdad es que nos quitaríamos de un montón de problemas si la gente mala llevara algún tipo de elemento identificativo en la cara.

Así que nada, al llegar mi Archienemigo (¿me tocaba otra vez esta, verdad?) el anfitrión de la fiesta lo trajo hasta mí y, yo golpeaba insistentemente el brazo de Percomo mientras lo veía acercarse hacia nosotros. ¿Qué pensaríais vosotros si llegáis a una fiesta y el dueño de la casa, amigo de vuestra compañera de curro, poco menos que os lleva en volandas a sus pies y, en el trayecto, además veis como ella, se agarra histriónicamente del brazo de la persona que está a su lado, mientras ambos miran en vuestra dirección y hablan? Sí, amigos, sí, mi Archivillano debe de pensar que estoy secretamente atormentada por mi amor hacia él. Por eso he dejado el trabajo, porque no puedo aguantar por más tiempo su indiferencia. Todas esas borderías que le he dicho en estos meses, todas las veces que he intentado eludir su compañía, mi estudiada máscara de “peroquébromaesesta” cuando él decía que no le importaba trabajar más horas. Todo era una tapadera, una coartada, un disimulo de mi amor imposible.

Antes de marcharse, mi Archinémesis tuvo a bien informarme de que iba a continuar la noche en otro local, esperaba que en compañía de la mujer, otra, que le tiene enamorado, obnubilado, prendado. Debió de pensar que, con esas palabras, me desengañaba ya y me liberaba de este amor no correspondido. Hay que joderse. Esta vida es de traca.

viernes 28 de marzo de 2008

Rentabilidad

¿He dicho alguna vez que el mundo me parece de coña? Creo que sí.

Hoy he llegado al despacho y me he encontrado, en el Resumen de Prensa que nos mandan todos los días (y no penséis que con noticias interesantes, como la del transexual embarazado, qué se lleva esta primavera-verano o cuándo van a empezar a emitir la próxima temporada de Héroes) con la siguiente noticia. Si sabéis un poco del tema, su sola lectura os indignará. Si no, aquí estoy yo para que os indigne.




Como todos sabéis, la rentabilidad relaciona el beneficio económico con los recursos necesarios para obtenerlo. En este caso, el recurso es el abogado, y el beneficio se mide en términos de facturación. Por tanto, a igualdad de beneficios, si un despacho tiene más rentabilidad que otro, eso quiere decir que necesita menos abogados para conseguir el mismo beneficio.

A nadie que esté en el mundillo le sorprenderá que Uría lidere el ranking de rentabilidad por abogado. Podría decir algunas cosas, pero esto es un blogspot, no un dominio propio, y corro el riesgo de que me cierren el chiringuito. Pero, ¿alguien sabía que la rentabilidad por abogado en Uría era no dos veces, sino tres veces superior que en Garrigues? ¿Significa esto que, a igualdad de eficiencia (después de todo, salen todos de los mismos sitios), un abogado de Uría trabaja TRES veces más que uno de Garrigues? Y, lo más importante, ¿es esto constitucional?, ¿no va en contra de algún derecho humano o algo?

En los grandes despachos de abogados se cobra bien, incluso muy bien, para como está el percal. Se podría decir que, si consideramos que un abogado junior trabaja 8 horas al día, 40 horas semanales, gana de media, unos 16 euros y medio por hora. Desgraciadamente, el concepto de horas extra como que no lo manejan. Conclusión: Uno gana lo mismo ya trabaje 8 horas (en un mundo idílico), 9, 10, 11, 12 o las que sean. Es cierto que, probablemente, no sea un abogado junior el que facture esas cantidades que aparecen en el gráfico de arriba pero, en cualquier caso, ¿no es una barbaridad 357.427 euros anuales? ¿Cuánto se lleva, de eso, el abogado que lo está ganando? Y vale, es cierto que los despachos tienen muchos servicios y mucho personal de apoyo, y también muchos costes fijos, pero, en cualquier caso, repito 357.427 euros??? ¿es en serio??? ¿anuales????!!!!!

jueves 27 de marzo de 2008

Yo, yo y otra vez yo

De repente es como si me hubiesen quitado una losa gigante de los hombros, como si me acabara de sacar unos zapatos y calcetines empapados, como si me acabasen de entregar el examen y, entre las preguntas, no estuviese esa-que-no-me-estudié, como si nadie estuviese prestando atención cuando dije esa estupidez o se me salió la coca cola por la nariz y como si me hubiese mirado en un espejo y me hubiese cerciorado de que no, no se me transparenta el sujetador.

El cielo me parece más azul, aunque hoy era bien gris, gris panza de burra, la gente me cae mejor, odio menos a mi compi de curro (aunque de forma abstracta, aún procuro estar lo más alejada posible de él), todas las mañanas me queda bien el pelo y ni siquiera me importa que me hayan salido tres granos a la vez, cosa que no me pasaba desde que tenía 16 años.

Hoy soy una persona más importante, porque he firmado mi primera carta de renuncia voluntaria (felicitaciones). Gracias, amigos, gracias.

También he tenido mi primera entrevista-de-salida. El hombrecillo de Recursos Humanos, que es uno de los seres más entrañables que conozco, junto con mi jefe, con mi profesor de Tributario y con Paulie Bleeker, me ha dicho que tenía curiosidad por saber a dónde iba a parar toda esa gente que opositaba. A una especie de limbo, un lugar que no es de este mundo, ni del siguiente. Ya le he dicho que, cuando me la saque, le mandaré un mail para comunicárselo. Me ha dicho que sí, aunque sólo sea para que pueda mandarme una felicitación.

PD: Por cierto, la categoría "ancategorais" cada vez es más "yo, yo y yo otra vez".

miércoles 26 de marzo de 2008

Cantar

Este mediodía he ido con Angiealquezar a ver a nuestros preparadores de la oposición. El habitáculo del preparador era más cutrecillo que el mío del despacho, y compartía impresora con la compañera del habitáculo adyacente, pero se respiraba más paz. Yo, si tengo que compartir impresora, me sacrifico y la comparto. He conocido también a Josh Harnett, otro de nuestros compis de oposición. Un tío que, como ya supondréis, se parece a Josh Harnett (¡qué original y ocurrente apodo!), pero en modo tiradillo, cansado. Guapo, pero un poco como una marioneta desmadejada (expresión que parece que me acabo de inventar, pero no.)

Tenía comida-distensión-corporativa-coñazo en el despacho pero no he podido ir, claro. Al llegar he ido a hablar con mi jefe y le he dicho lo que él ya sabía en parte, pero en clave definitiva y oficial. Me ha estado aconsejando, encantador, como siempre. La gente así te hace desear ser mejor. Mejor persona, mejor jurista y mejor todo. Me ha dicho que yo no tengo que "cantar", sino "exponer un tema brillantemente". Me ha gustado. Se notaba que se emocionaba al hablar de la oposición, de todo lo que uno sabía después de estudiar tantísimo, y de la gran satisfacción que da el hacer un caso práctico con todos esos conocimientos en la cabeza. Al final me ha dicho algo como "bueno, pues esto está ya hecho", en el sentido de que eso estaba ya ganado. Madre mía, anda que no me quedan años ni nada. Cuando mis compañeros de promoción estén por ahí partiendo la pana, repartiendo el bacalao, apareciendo en los periódicos, cenando en restaurantes elegantes y agotando las existencias de antidepresivos de las farmacias, yo no seré más que una mierdecilla de opositora. Creo que me compraré un perro o algo, para que me dé amor. Algún día escribiré un post hablando de las ventajas de opositar, para que me sirva de recordatorio en los años venideros y me de fuerzas cuando flaquee.

Hemos quedado en que me quedo el mes de abril, porque andan un poco apurados. Si quieren pagarme por pasarme la tarde en internet o haciendo trabajos para clase, por mí perfecto. De momento, hoy he estado montando y llenando unas cajas (5 años y medio de carrera para esto...), y buscando cosas sobre Juan March, que debió de ser un peazo de personajón, uno de esos cínicos, inteligentes y sabios que hizo fortuna trapicheando. Como ejemplo, algo que, según parece, solía decir:

Si robas un pan, te llamarán ladrón.
Si robas un millón te dirán
estafador.
Pero si robas cientos de millones, te llamarán magnate y se
arrodillarán ante ti.


Ahí queda eso. Espero miles de millones de comentarios animándome. Puede ser una forma de redimiros, ya que casi nadie me apoyó cuando expresé mi deseo de ser la nueva diva del fotolog. Y yo no olvido.

martes 25 de marzo de 2008

Soy nihilista

Ayer noche, en la blogosfera y en el messenger, todo el mundo estaba de un profundo subido. Yo incluida, como ya sabréis, si tuvisteis el detalle de leer mi anterior entrada. Mi querido Idelo, que para las frases lapidarias es un hacha, dijo algo como "últimamente estamos todos de un nihilista que tumba". Nunca pensé que yo fuera nihilista. Hasta hoy, que he recuperado mis apolillados conocimientos de filosofía-básica-de-andar-por-casa. Y va a resultar que sí, que soy nihilista. Vaya sorpresa.

Y realmente yo no quería hablar de esto, pero es que estoy intentando una nueva variante de post, que consiste, básicamente, en desbarrar, a ver lo que sale. Pido disculpas por adelantado, y eximo a mis amigos de la obligación de leerme. A veces leo algunos blogs en los que la gente habla de lo que piensa, sin mucho orden, y me gustan, y me digo "¡Maldita sea! ¿podría yo hacer algo así sin que resultase un tostón?" Pues bien, creo que este puede ser un buen momento para probarlo.

He releído un post que escribí hace tiempo ya en mi otro blog. El post se titulaba precisamente ¿Pero qué broma es esta?, y en él hablaba de una conversación que me había parecido una burla al recuerdo de alguien. Este fin de semana, después de tres años sin vernos, y sin contacto, aparte de esa broma de conversación, he vuelto a ver a ese alguien. Y no he sentido dolor, ni añoranza, ni lástima de mí, ni pena por lo que pudo haber sido. Y es que, la persona que estaba frente a ese hombre, tres años más viejo, pero tal y como lo recordaba, era tan distinta, que casi le costaba creer que esos recuerdos que el encuentro despertó fueran suyos.

El encuentro en sí no tiene ninguna importancia. Fue una cosa cordial, aséptica y aburrida. Lo importante es que, hace un poco menos de tres años, cambié. Cambió mi perspectiva. Del amor, al menos. O de las relaciones, que lo de amor suena casi tan fuerte como dolor. Y resulta chocante encontrarte de repente una noche con alguien y pensar "¡Ostras, este tío me cambió la vida!" Aunque fuera sólo un poco.

Hace tres años que no lo paso tan mal, como esa semana en la que me encontré de improviso con algo que no sabía que quería tanto, pero que luego no estaba dispuesta a soltar. En esa misma semana me lo quitaron de un tirón. Y yo primero me atormenté a base de negación, de incredulidad y de culpabilidad (porque algo tenía que haber hecho yo, no había otra explicación). Luego me emponzoñé de ira y odio, sazonado con autocompasión. Y, a los pocos meses, resurgí, como una criatura, no nueva, pero algo más sabia. Una noche salí a la calle, toda vestida de azul, me sinceré con él, conmigo misma, con el mundo, y es probablemente una de las mejores cosas que he hecho en mi vida. Desde entonces procuro ser siempre sincera.

Aprendí a valorar más a las personas, aunque suene extraño. Conocí a gente que, en mayor o menor medida, también me ha influido, me ha cambiado, y son corresponsables de la clase de persona que soy. Algunos de ellos son chicos con los que tonteé o salí. En muchos casos, polos opuestos a "ese hombre que me rompió el corazón". En ocasiones pienso que toda esta historia me liberó de muchos prejuicios y me colocó en la dirección adecuada. Tiene gracia. Después de tanto tiempo, ahora resulta que tendría que darle las gracias.

lunes 24 de marzo de 2008

Como un lobo

Yo pensaba que era un mito eso de que la gente se iba de vacaciones y olvidaba sus preocupaciones, como en el anuncio ese de aspirina, en el que la tía se la tomaba antes de irse del trabajo para que, para cuando llegase a casa, ya se le hubiese pasado el dolor de cabeza. Y un poco de verdad hay en eso, supongo. En mi caso lo que realmente pasa es que recupero otras que he venido arrastrando a lo largo de los años. Sin rencor.

Siempre me han gustado esas historias de gente que ha dejado su pueblo o ciudad, y que luego vuelve (pero no como en un cutre-anuncio navideño de turrones) y, ya sea fracasado, ya sea triunfante, ya sea hastiado de la vida, ve qué cosas han cambiado. Y sé que esto que voy a decir es lo mismo que si no dijera nada, pero a mí me parece que todo es distinto y un poco lo mismo cada vez que vuelvo. De repente es como si despertara, mirase el nuevo, pero muy familiar escenario que me rodea, hablase con toda esa gente que me resulta remotamente familiar, y me viese antes y después, con todas las diferencias. Y hay cosas de mi yo ahora que me gustan menos y más que las de mi yo entonces. Y de ahí el conflicto.

En cualquier caso, invariablemente, ya pueden pasar dos años o doscientos, mi yo más afilado y más cínico, ese que se despliega y se expande al contacto con determinados materiales de los que están hechos determinadas personas, se descubre y se sorprende sintiendo ternura, y un poquito de pena, por lo que fue, y se entusiasma cuando mira a su alrededor, a su ahora, y piensa: Vale, esto es lo que hay pero, ¿acaso no mola?

Mi canción de Semana Santa:

miércoles 19 de marzo de 2008

El Interior del Bosque

Eugenio Fuentes afirma que leer es un noviazgo entre lector y autor. Este es el titular de una noticia que encontré rastreando en la web a mi nuevo escritor extremeño favorito. Antes este preciado título correspondía a Javier Cercas, no por su “Soldados de Salamina”, libro que ni siquiera pude terminar de leer, sino por “El móvil”, desasosegante y magistral, una de las mejores novelas cortas que he leído nunca; por “En el vientre de la ballena”, con esa obsesión tan absurda, que llegaría a resultar cómica si no fuera porque es trágica; y por “La velocidad de la luz”, tierno y terrible.

Sin embargo, al gran Javier Cercas le venía faltando lo que Eugenio Fuentes me ha dado. Durante todo el tiempo que he estado leyendo el libro, y no sólo en los ratos en los que efectivamente lo hacía, sino durante todos los días que he tenido el libro en mi mesilla, o lo he llevado en el bolso, o lo he sacado en el metro, e incluso ahora, he sentido (siento) una especie de vínculo. El vínculo que se siente cuando se sabe que, aunque todo el mundo puede apreciar la genial elaboración de la trama, el correcto uso de las palabras, esa forma de mantener la intriga hasta el final, pero dando pistas al lector para que éste pueda elaborar sus propias hipótesis, e incluso atisbar el desenlace, sin certezas, sólo un extremeño, de nacimiento o adopción, puede entender el gran mérito que supone haber creado un territorio que es toda Extremadura sin ser ninguna población de ella. Una Extremadura tan reconocible para todo extremeño precisamente por ser tan poco tópica.

Y es que Eugenio Fuentes localiza la mayor parte de su obra en Breda, un territorio ficticio de cuya ubicación habla en un texto que he encontrado en uno de mis múltiples paseos por el ciberespacio:

“¿Dónde está Breda?”, me preguntan a menudo. Breda es una síntesis del paisaje del norte de Extremadura, si bien los componentes ficticios de su orografía impiden su localización exacta. […] Si tuviera el poder de elevarla por los aires, sé el paraje exacto donde la colocaría: es un lugar ambiguo, y desde su génesis intenté que contuviera una dimensión moral que reflejara la propia condición humana, que siempre anda a caballo entre el resplandor y la penumbra, entre el bien y el mal, entre las cumbres y el abismo. En Breda, a un lado está la sierra, al otro el llano; a un lado se alza el bosque, al otro el cereal; a un lado habita el jabalí, al otro la paloma, a un lado crece la zarza, al otro la amapola; a un lado hay agua, al otro su carencia. Breda se aleja por igual de una Extremadura llena de verdes melindres como de aquella otra de exclusivo color amarillo que los escritores regionalistas del primer tercio del siglo XX describieron: una región parda, seca, pobre, doliente e inmovilizada en una especie de eterno verano telúrico.

Es curioso que de una novela que no hay duda que se podría calificar como de intriga y asesinatos, una novela negra en toda regla, lo que más me llame la atención sea esa forma de describir una Extremadura tan alejada de todo lo que la gente imagina. O de lo que yo pienso que imaginan, supongo que contaminada en mis intuiciones por preguntas (verídicas, lo juro) como “¿y en Cáceres hay Zara?, ¿y tu padre es pastor?”. Eugenio Fuentes describe los olores del campo, de las casas, los gestos, las encinas, la lluvia, de una forma tan realista, tan como yo los recuerdo, que todo el rato era como si estuviera allí. Si Ricardo Cupido entraba en una habitación y se fijaba en un mantel, y en unas moscas alrededor de unas migas de pan, yo veía ese mantel, y esas moscas, y esas migas. Y eso no tiene nada de particular. Es decir, eso sólo prueba la pericia del autor, y no esa supuesta vinculación que yo digo que hay entre todo extremeño y este libro. Y eso sería cierto, si no fuera porque yo veía lo que Ricardo Cupido estaba viendo, pero también recordaba ese mantel, pero distinto, sobre otra mesa, visto en otro tiempo, pero en un lugar tan parecido que no me atrevería a asegurar que no fuera el mismo, y me llegaban olores que el autor no describía, pero que casaban con la imagen, la que el autor pintaba, pero enriquecida con más detalles, directamente tomados de mi memoria.


Surgido como una necesidad de definir un territorio propio- geográfico y moral- donde dar rienda suelta a los personajes imaginados, Breda ha sido al mismo tiempo una residencia en la tierra y una fuga. Digo una residencia porque me ha permitido dar fe del mundo que me rodea, de lo que he visto y recuerdo, o de lo que creí ver y el tiempo y las trampas de la memoria han convertido en certeza. Y también digo fuga porque dicho mundo tiene una fuerte influencia rural de la que, sin embargo, siempre me han disgustado los aspectos más folclóricos y pintorescos, los más apegados al terruño, a las anécdotas costumbristas, a los refranes o al habla popular. Si de algo he huido ha sido del casticismo, de ese realismo arcaico que sólo es una mutilación de la realidad.

No sé si será añoranza de la tierra o qué. Tampoco sé si os convence mucho un libro que parece que sólo me ha gustado porque habla de algo que identifico como mío. En cualquier caso eso no es verdad. El libro me hubiera gustado mucho aunque se hubiese desarrollado en Cuenca porque es un libro genial, con unos buenos personajes y un buen ritmo. Pero sí que es cierto que supongo que no estaría escribiendo este post si no fuera por esa descripción tan nítida, tan veraz y tan original al mismo tiempo de una tierra de la que casi nadie que escriba libros habla.

lunes 17 de marzo de 2008

Iván Ferreiro-Mentiroso


En este link y en este otro podéis bajaros (legalmente) el nuevo disco de Iván Ferreiro, por cortesía de él mismo. No olvidéis agradecérselo!!

También podéis escucharlo directamente, antes de bajároslo, en su web.

sábado 15 de marzo de 2008

Mañana de sábado

Buena mañana de sábado para todos.

Hoy vengo con dos cositas. La primera son algunas de mis fotos de Budapest, que podéis ver en mi Flickr. He intentado ponerlas en el blog como presentación, pero se veían muy chiquininas. Estoy segura de que tiene que haber una forma mucho más sofisticada de hacerlo, pero así soy yo: rudimentaria y silvestre.

La segunda es una canción que descubrí por casualidad, cuando me bajé, también por casualidad, un disco de un blog de música que encontré casualmente. Es la confirmación de que prefiero perforarme los tímpanos antes de tener que escuchar a Björk, no soy capaz de cogerle el punto a Editors, pero puedo escuchar una canción así, en modo bucle infinito, y que mi día sea mucho más feliz.


jueves 13 de marzo de 2008

Una diva del fotolog? yo? oh, gracias!!!

Por fin me he dado cuenta de lo que me venía faltando para ser una verdadera diva fotologuera: Un amigo o amiga que me siga a todas partes y me tome tropecientas fotografías, ahora sacando un kleenex de mi bolso, ahora haciendo como que leo, ahora colocándome las gafas de sol, ahora apartándome el pelo de la cara, etc. Ese amigo o amiga ha de tener, además, conocimientos aunque sea rudimentarios de Photoshop. No le pido más. Lo demás no importa. Con que haga buenas fotos y luego me las edite en plan cool me vale. Total, no va a salir en ninguna...


He estado mirando en mi armario, y yo creo que, de momento, de ropa no ando mal. Tengo por ahí un par de camisetas de esas grandotas. Estoy pensando en darle de sí el cuello a una, para que un lado me resbale graciosamente por el brazo, e ir enseñando el hombro y el tirante del sujetador. Negro, por supuesto. Puedo colocarme encima una rebeca de Zara, también dada de sí, rollo descuidado. Me suelto el pelo y me lo pongo todo por la cara, me pinto los labios y las uñas de rojo, me planto las gafas esas de Gucci que compré en los moros del puerto y venga, a la calle a arrasar. Seguida de mi amigo/esclavo/lacayo, evidentemente. El personaje secundario de mi particular película de camino hacia la fama. Por la alfombra roja de la blogosfera. Qué guay.


Pero claro, como una sólo triunfa cuando cuenta con el respaldo de la opinión pública, y la opinión pública es un tanto borreguil, necesito que todos y cada uno de vosotros se abra también una cuenta de fotolog. Pero nada de colocar fotos vuestras posando espléndidamente. Nada de escribir textos profundos, ni de contar que os habéis ido de viaje, o de mercadillos, o que os habéis comprado unos Balenciaga (por poner otro ejemplo patrio, que ya estoy harta de los sempiternos Manolo's...uff, qué hastío!) No. Nada de eclipsarme, en definitiva. Vuestra misión es llenar MI fotolog de comentarios. Es fácil, no os preocupéis. Básicamente deben ser algo como "Guapa!!!Me encanta tu estilo!!! Me encanta tu ropa!!! Eres divina!!!!" y variaciones de lo anterior. Os dejo un margen de creatividad. Si conseguimos llegar a 200, puede que tenga alguna oportunidad de convertirme en la Nueva Diva del Fotolog, desbancando a semidiosas ya consagradas.


¿A quién intento engañar? No tengo tantos amigos...:-p

La Constitución de la Morcilla

Después de varios intentos infructuosos, los tres amigos se dieron por vencidos. Estaba claro que ese año no habría Cena de Clase de Navidad. La gente no estaba por la labor. Se sentían abatidos, tristes, desilusionados...De repente, uno de los tres (no recuerdo cuál) alzó la cabeza con energía.

Los otros dos vieron la decisión pintada en sus bellos ojos (cualquiera de los tres tiene unos bonitos ojos, ciertamente) y percibieron el cambio de actitud, la determinación, que emanaba de todo su cuerpo. "Ni hablar", dijo con decisión, "esta noche nos tajamos como que me llamo (lo que sea, ya digo que no lo recuerdo)" La esperanza retornó a sus corazones. Ni la falta de coordinación, ni la desidia generalizada, ni la pereza, ni el hastío de vivir de sus compañeros les iban a privar de celebrar el previo a la Natividad del Señor, y comienzo de las vacaciones de Navidad como era debido.

Llamaron a otro amigo que, como ellos, se había visto también afectado por la crisis de Cenas de Clase de ese año. No era de la clase, pero, después de esa noche, pasó a ser de "la Clase", con todas las de la ley, por ser juerguista de reconocido prestigio, con un poco más de cuatro años de experiencia. Era el 21 de diciembre de 2004.

Los cuatro valientes visionarios, reunidos por fin en torno a la Mesa de la Morcilla, juraron no revelar nunca los secretos que, cual epifanía, les habían sido revelados, en el fondo de una jarra de sangría y en el interior de un mollete de morcilla. Y mantuvieron su juramento, resistiendo torturas inhumanas e interrogatorios concienzudos y para nada respetuosos con los derechos humanos.

Hasta hoy. Hasta este momento. La espera ha terminado, amigos. Es el momento de que la humanidad conozca la gloriosa Constitución de la Morcilla.



Atención a los manchurrones de grasa que satinan la Carta Magna y que, junto con la doblez, le confieren un cierto aire de importante reliquia. No es para menos.


Dedicado a mis queridos morcilleros. Porque "eran tiempos..."¿qué no?

miércoles 12 de marzo de 2008

TOP 25 iTunes


Me ha sorprendido que no haya nada de Bisbal o algo...

martes 11 de marzo de 2008

Que le va el cancaneo y a mí también...!!!!

No he podido resistirme... Todo el mundo hablando del chiki-chiki pero, ¿y esta reinona?, ¿y esta gran diva? Grande Lorena C.!


lunes 10 de marzo de 2008

Super Pop

Mi hermana sufre de adolescencia profunda. Nosotros lo notamos en que sólo viste de negro y marrón, se pasa el día delante del espejo, tocándose el pelo y se compra la Super Pop. Su edad del pavo es diametralmente opuesta a la mía porque, aunque yo también me compraba la Super Pop, el resto del tiempo lo empleaba en darme unas panzadas indecentes de chocolate y patatas fritas cuando me enfadaba con el mundo porque no me comprendía, en escribir relatos ñoños siempre iguales y en leer. No es que yo fuera una intelectual. Simplemente no era tan guapa como ella.

Mi madre está preocupada por eso, porque mi hermana no es como yo, y debe de pensar que, aunque yo tenga mis cosas, más vale lo malo conocido y que así, a unas malas, iría sobre seguro. Yo intento consolarla diciéndole que, al menos, su querubina de 14 años no sufre de exclusión social, como su primogénita a esa edad. Recuerdo mi etapa de los 13 a los 15 como los peores años de mi vida. Luego la cosa mejoró bastante, he de añadir. Cualquiera que me lea pensará que me pasaba las horas muertas en mi habitación, alimentando mi rencor hacia la humanidad. Menos mal que en esa época no existían los fotologos. Aunque, pensándolo bien, igual me hubiera convertido en una gran diva fotologuera. ¿Cuan diferente sería mi vida ahora? Nunca lo sabremos.

El caso. Toda esta introducción retrospectiva sobre mi difícil adolescencia que, además, no es nada original porque casi todo el mundo tiene historias similares que contar salvo, quizás, "los guays" de la clase, que merecen todo mi desprecio, viene a que le he mangado a mi hermana la "Guía de Belleza y Moda de la Super Pop: El look de las estrellas", que yo he rebautizado como: "Adolescentes Mononeuronales de Hoy, Adultos Gilipollas del Mañana".

Recuerdo un artículo de Pérez Reverte al hilo de una carta de un lector que se quejaba de las revistas de adolescentes porque daban consejos sexuales, tipo "las posturas que le volverán loco" y cosas así. Él contestaba diciendo que había ojeado una de esas revistas y que lo que le preocupaba no era la sección dedicada al sexo que, al menos, tenía una cierta practicidad, sino que ese tipo de revistas indujeran a las quinceañeras a convertirse en subnormales. Creo que la frase que utilizaba, con su habitual estilo directo y prosaico, era algo así como "prefiero que a mi hija le enseñen a hacer una buena mamada a que la conviertan en una gilipollas". Hablando en plata.

En fin, vayamos a los ejemplos.

TE MUERES POR UNOS SHORTS: ¿Y no tienes pasta? Fijo que encuentras por ahí unos vaqueros viejos. ¡Córtalos y listo! Botas cañeras, torera...¡y a la disco a arrasar!
LEGGINS VIEJOS: No los tires, úsalos para hacer gimnasia o montar córeos rollo HSM (????) ¡con las amigas!
SE TE HA SALIDO EL BOTÓN DEL VAQUERO: ¿Y tienes prisa? Tranqui, hazte toda una doblez en la zona de la cintura ¡ y se te sujetará tope bien! (¡Tope bien! Esta expresión me puede...)
¿QUIERES ADELGAZAR PIERNAS? ¡Sí! Pues flípalo con este conjunto sencillísimo: ponte unas bermudas que no queden nada ceñidas, medias claritas ¡ y luego unas botas camperas! Son la caña (de España) y tampoco quedan nada ceñidas...Al no ir apretada, pero sí muy sexy, ¡conseguirás unas piernas que ni las top models! (Esta idea no me parece nada mala, la verdad...)
POTENCIA TRASERO Y SÉ + SEXY: Si te pones unos vaqueros y dejas que se vea el tanga o la cinta de las braguitas---¡tu culo se verá más atractivo y será el centro de todas las miradas! Atrévete, es tope de sexy...
DIBUJOS CENTRALES...: ¡para ganar un par de tallas de sujetador y obtener una delantera de infarto!


Por hoy ya es suficiente. Sólo una cosa más, a modo de duda existencial, lanzada al viento: ¿Son Hillary Duff y Hannah Montana la misma persona? Patoaparato y yo no hemos sido capaces de pronunciarnos al respecto.





sábado 8 de marzo de 2008

En el principio no había nada...

Y aquí iría un aburridísimo post, comentando el cambio de imagen del blog, el cierre temporal (imperceptible, según parece) y la unión del presente, pasado y futuro (aunque, ¿quién puede asegurar nada sobre el futuro?) de mi experiencia bloguera. Mi experiencia bloguera. Me siento un poco imbécil utilizando esta expresión.

Yo, con el blog, soy como esas mujeres que después de un desengaño amoroso, corren a la peluquería, y se tiñen y se cortan el pelo de forma imprudente. Cada vez que pienso que algo tiene que cambiar en mi vida, en vez de ir y cortarme el pelo, hago y deshago, creo y cierro, escribo y borro, en una especie de locura, normalmente transitoria. Me digo a mí misma: Esta vez sí escribiré sobre lo que quiero escribir, y será original, y no será lo de siempre. Pero a la semana vuelvo a escribir como he escrito siempre porque, en el fondo, esa soy yo.

Siempre me he resistido un poco a que esto fuera uno de esos blogs personales. En los últimos tiempos, sin embargo, la mayoría de los posts que he escrito eran sobre mi vida, y eran para quejarme. Y esa soy yo también. Muchas veces me quejo.

Ahora, que por fin he tenido fuerzas (o me han empujado, no lo tengo claro) para intentar orientarme hacia la vida que yo sí quería para mí, estoy más preparada que nunca, más concienciada que en ningún otro momento de mi vida, más que dispuesta a ser feliz. Mucho. Pobre de solemnidad, pero feliz.

No puedo asegurar que esto sea el principio de nada (aunque me gustaría), o si es más bien la continuación de algo. Ya se verá.

Siempre vuestra y con toda gratitud,

Amanda (ya no podía más con esta esquizofrenia...)

miércoles 5 de marzo de 2008

Research

DEDICADO A RAFA :-P

El otro día, iba yo caminando por la calle junto a una amiga, y hablando con una potencial excompañera de trabajo, que ni siquiera llegará a ser compañera. Ella me contaba sobre su breve experiencia opositora, y yo intenté hablarle de mi experiencia laboral, pero no se dejaba. Es totalmente cierto eso que leí en Técnicas de Comunicación de que un mensaje se ve magnificado si coincide con nuestra estructura mental. En estos últimos días, he comprobado que, además, si no coincide con ella, a veces directamente no escuchamos. La gente no escucha. Es un hecho. Aunque yo le hubiese dicho que preferiría que me enterraran viva a volver a poner los pies en ese infierno terrenal ella, impertérrita, hubiese autografiado su sentencia de muerte encantada de la vida.


Pero, realmente, esto es otro tema y no tiene ninguna importancia. Lo verdaderamente sangrante no es que la pava no me escuchara, ni que pusiera todo su empeño es desmoralizarme con comentarios como "Ah! Pues yo tengo un compañero que acaba de dejar esa oposición que tú estás pensando en hacer. Si quieres te doy su número, y hablas con él!" ¡Oh, sí, por favor. Y si tienes algún amigo inestable emocional, maniaco-depresivo y esquizofrénico que oscile entre las tendencias suicida y homicida, aleatoriamente, no dudes en presentármelo!


Lo peor de todo es que ella aderezaba su discurso con anglicismos innecesarios, todo el tiempo. Y sin ninguna gracia. Y no era una broma. Llevo toda la semana pensando en cosas que me molesten más que que la gente haga eso, y se me han ocurrido algunas, pero no muchas.


La primera vez nos sorprendió bastante. Ella estaba hablando, así, normal y, de repente, dudó un instante, se quedó pensando que palabra era más adecuada para continuar enlanzando sandeces y, por fin, se decidió. Ocurrió todo en un nanoseguno ("Este es el mejor nanosegundo de mi vida. No, este. No..; este"). Cito literalmente (quejándose de la literalidad que exigen en las oposiciones): "No, claro, es que yo, cuando estaba en la facultad, pues era más de ir subrayando mis apuntes, haciendo esquemas, buscando información para completar...no sé, era una labor como más creativa, ¿no? Como más de...research!!" Toma ya. No venga, tía, ¿en serio pretendes hacerme creer que te ha salido antes research que investigación, que era lo que pretendías dar a entender que hacías? ¡Venga, por favor! ¡Si tengo una amiga inglesa que no lo hace!¡Y es su lengua!


Inmediatamente, tanto en mi imaginación como en la de mi amiga, apareció un contador luminoso de consurso de la tele, de estos que tintinean cada vez que alguien acierta, que iba subiendo de puntuación cada vez que ella nos deleitaba con otra nueva joyita, perpetrando nuestra lengua materna hasta niveles casi insoportables para unas puristas como nosotras. Está claro que las dos vemos demasiadas series.


Cuando nuestra pequeña anglófona y anglófila se hubo marchado, mi amiga y yo comentamos la jugada. De entre todo lo que dijo mi amiga ( cosas verdaderamente despectivas en algunos casos) sobre nuestra acompañante, me quedo con la siguiente frase: "Pienso que no deberían dejar ser abogado a nadie que no conociera lo suficiente la lengua española como para tener que utilizar research en lugar de investigación".

Es en estos momentos gloriosos en los que me regocijo pensando en toda la gente estupenda que he ido conociendo y acumulando a lo largo de los años y que, cada día, me rescata de la histeria. A todos ellos. A vosotros. Gracias. Nunca, jamás, bajo ningún concepto, digáis research si estáis hablando en español en mi presencia.