Catarro

Pues resulta que, lo que parecía una ligera ronquera que yo achacaba (ilusa de mí) al cante de temas, ha derivado en un catarro que me ha tenido impedida en casa todo el fin de semana. Ayer hice una única excursión al exterior por una mera cuestión de supervivencia para proveerme de ibuprofeno en cantidades industriales y caldo de pollo. Es curioso. Uno no puede estar seguro de nada, ni siquiera de sí mismo (especialmente de sí mismo). Fijaos.

Veréis, yo antes era algo así. Sin embargo, no sé si por condicionamiento social, y por todas esas películas, series y libros en los que, los amigos o la pareja del protagonista convaleciente le llevan sopa (que debe de ser al resfriado lo que el chocolate es a la menstruación) o porque, realmente, el calorcito líquido sobre la garganta irritada es muy agradable, he terminado pasando mis catarros a base de ibuprofeno, unas pastillas que se llaman Bucometasa con un logrado sabor mentolado (antaño Bucometasona, con un espantoso sabor que pretendía ser parecido al chocolate y que era potativo), y que te dejan toda la boca curiosamente entumecida. A pesar del dolor y la producción de mocos a gran escala que, y os lo digo para vuestra tranquilidad, ya han empezado a amainar, he conseguido aprovechar medianamente este fin de semana.

Además de cumplir (más o menos) con mis obligaciones opositoriles, entre la noche del viernes y la tarde de ayer vi toda la primera temporada de Samantha Who?. Mi personaje favorito es la amiga abogada, Andrea (Jennifer Esposito), y no sólo por su curioso apellido (y de atribución ilegal en España a día de hoy, si no recuerdo mal, aunque sería "expósito"), sino porque pienso que podría haber llegado a ser como ella, especialmente alcohólica, si me hubiera quedado trabajando en el despacho. Sólo que en menos mona. No ella. Yo. Claro.



Y, por si todo esto fuera poco, ayer escribí una entrada para cumplir con mis obligaciones de colaboradora en Jamaelna. No sé si he insistido suficiente en lo estupendos que son los posts de mis compañeros, pero todo proselitismo es discreto, tibio y, en resumen, poco.

En fin, ya sabéis. Si venís a verme, traed caldo. De pollo, no de pescado. Y zumo de naranja. Sí, creo que eso irá bien.

Comentarios

  1. Aquí otra opositora resfriada. A falta de zumo de naranja (aunque parezca mentira aquí en Valencia!) me he socarrado la garganta con manzanilla a eso de las 11:30 a.m. Hoy hago temas, paso de cantar, que tengo la voz de Bibiana Fernández. Por cierto, para monas tú, y una voz infitamente más bonita.

    Ayer vi Vicky Cristina Barcelona. Éstá bien, aunque me gustó mucho más Match Point. Nunca pensé que diría esto pero la mejor Penélope, sin duda, está genial. La historia muy Woddy Allen, Scarlett muy morbosa y estupenda (as usual), Bardem... en fin, no era su personaje, le va más el rollo psicópata. Pero lo peor, para mi, la canción, ahhhh!!!!!

    http://www.youtube.com/watch?v=VMDxq9HZxek

    ¿Por qué, por qué, por qué? Y ahora se me ha pegado, cual garrapata y no dejo de cantarla... Alguna recomendación, doctora? besos

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  2. Uy,no sabes la voz de farrandera que tengo...qué poco glamuroso es eso de tener la voz tomada de cantar temas, casi prefiero que sea por el resfriado!! :-p

    Jajajaj, ¿pero qué broma de canción es ésta??!! No me extraña que se te haya pegado: Es tan bizarra que es guay! ;-)

    Yo voy a ir a verla el miércoles, con Almu y Tere.

    Beeeeesos y que te mejores!!!

    Fdo: Una opositora que se solidariza.

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