Luis Ramiro

Podría hacer una introducción sobre quién es Luis Ramiro y a qué se dedica y tal, que parece que es lo que toca. Pero para eso ya está Google en general y su web en particular.

Luis Ramiro es, básicamente, un cachondo mental con una presencia impresionante en el escenario. El tío entra, se sienta, como si fuera un chico normal, y ni por asomo te esperas lo que va a pasar a continuación. De repente coge, tuerce la sonrisilla y suelta el primer chascarrillo. A partir de ahí no puedes apartar la vista de él durante todas las horas (y suplicas mentalmente que sean muchas) que dura el concierto. Por lo que yo he visto, en directo y en Youtube, suele “desenchufarse” al final de los conciertos. En el que yo estuve incluso se movía por la sala, guitarra en mano. Hay que ser muy grande para hacer eso, y hacerlo bien. Según parece es además extraordinariamente prolífico (haciendo canciones, para el resto de las disciplinas no disponemos de información).

Este mes de mayo, como ya dije, se lo he dedicado a él casi en exclusiva. De hecho, ya tengo mi Top de canciones suyas, y estoy deseando volver a vérmelas con él en un concierto. Soy una chica afortunada, porque suele haber con bastante frecuencia (leo en el foro de la web que el siguiente es el 9 de junio, y no me viene del todo mal).

El otro día Percomo me preguntaba qué era lo que más me gustaba de los cantautores, la letra, la música o la voz. Contesté inmediatamente que las letras, que es lo obvio. Pero, en este caso concreto no sabría decir. Algunas de sus canciones, como Ahora “…entre tu cuerpo y mi cuerpo, lo que existe en medio es la soledad…”, Manuel y Antonia “…y si bailas conmigo, morena, se me quitan las penas que tengo en el alma…”, o Dónde Te Vas (en la que, al final, canta muy rápido, casi hablando, diciendo muchas cosas, que es algo que me encanta, como en esa canción de Sabina, Todos Menos Tú) me gustan por el ritmillo, porque voy por la calle escuchándolas y me dan ganas de caminar más rápido, de levantar la cabeza y de marcarme un par de pasos de baile. Me dan ganas de saber tocar la guitarra.




Luis Ramiro tiene letras absolutamente melancólicas, como cantautor que es. Yo por ejemplo, no puedo escuchar Otro Día Más, porque me pongo inmediatamente a llorar. A veces me despierto por las noches y recuerdo eso de “…te busco en la cola de los Ideal”, y se me sube la congoja hasta el cielo de la boca casi. Anclado en la Estación, tan descriptiva, la escucho porque me encanta, porque considero que dejar de escucharla sería un desperdicio tal que no puedo permitírmelo. Simplemente.

Pero Luis Ramiro tiene también un punto macarra. Habla sin tapujos de tangas, de dedos, de tetas, como en Los Siete Pecados, como en Cuerpos a la Deriva, como en Perfecta (una de esas canciones-coaching para mujeres, como el No Estarás Sola, de Ismael Serrano). No es, en absoluto, un cantautor melifluo. Blando. Y, si alguien pretende hablar de amor, se agradece que hable de un amor que sea real, al menos en potencia. No todo misticismo y milongas. Porque el amor es todo y tiene de todo eso. El amor es miedo, añoranza, puro cabreo mezclado con despecho (“...sólo quise verte muerta y enterrada en un papel, tu recuerdo en un papel...”), es sexo, es deseo, es fugaz, y casi nunca es eterno. Pero también es encuentro, es casualidad y pasión. Y es mejor que alguien te diga que es todo eso, para que luego no te coja por sorpresa. Aunque cuando lo escuches de labios de otro no termines de creértelo mucho. Luego no podrás decir que nadie te avisó.


Comentarios

  1. We´re sorry,this video is no longer available, no es parte de canción alguna,sino la razón por la que no puedo escuchar a Luis Ramiro :s Lo que sí pude ver es su web y vaya si es available!
    Como decías en tu(pedazo de!) crónica,parece que reacciona antes el cuerpo ante la música que el cerebro.
    Soy el penúltimo en cuanto a actualidad musical se refiere,más por dejadez que no porque no me guste,pero ante la falta de datos de letras y números me quedo con la música que siempre me digo me puedo sentir afortunado al oirla.
    Hoy por lo pronto he conocido a Luis Ramiro que instantes antes no sabía de su existencia,igual que a Conchita que actuó hace días aquí de la forma mas original,sin anunciarlo y cantando en la plaza ante cuatro gatos que luego fueron tropecientos mil.
    Son formas de hacer música y tu entrada es una de ellas.
    Por cierto,esa definición de amor es de las más bellas y acertada que he oído.
    Un abrazo!

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  2. He comprobado lo de los vídeos, y a mí sí que me van... :-S De todas formas, si te has quedado con ganas de escuchar más puedes buscarlo en Youtube, o en su propia web, como tú has dicho.

    De Conchita he escuchado sólo una, y no está mal.

    Por cierto, he leído algo en tu blog de un nuevo comienzo que espero que no sea un final...ya me dirás.

    Besos!!! y gracias

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  3. toca este martes 25 en la sala galileo, 10 euritos, yo intento engañar a gente para q vaya, pero pesee al enorme talento q tiene no es demasiado conocido

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  4. Bueno, yo creo que, si ves un directo, te enganchas, así que sólo tienes que engañarles para que vayan contigo esta vez y, el resto, te acompañarán ya por su propia voluntad :-D

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