¿Por qué Sexo en Nueva York no?


El otro día, falta como estaba de series, sin ánimo para ver un capítulo entero de los Tudor, que se me hacen un poco largos, y son como muy serios y solemnes, y sale Jonathan Rhys Meyers con esa cara de lúbrico y de obseso sexual que se gasta desde que se ligó a Scarlett Johansson en Match Point, caí e intenté ver un capítulo de Sexo en Nueva York. De hecho, medio vi dos. El primero, en el que el Carrie (aka SJP) dice eso de “[…] se gastan 400 dólares en unas sandalias de tiras de Manolo Blahnik…y estás solas” y el segundo que, si no recuerdo mal, es el de los modeleros (tíos que sólo se acuestan con modelos).

No entiendo muy bien qué tipo de mecanismo se activó en mi cabeza el día que vi por primera vez Sexo en Nueva York (supongo que algo relacionado con el instinto de supervivencia) y que podría justificar la gran manía que le tengo. Lo cierto es que no tiene mucho sentido. No tengo autoridad moral para decir que es una serie superficial, aparte de que eso sería una tontería, porque tampoco tiene pretensiones de serie profunda. Yo me empacho con total felicidad de Gossip Girl, de The O.C., de Ally McBeal. He leído varios libros de Marian Keyes. Pero Sexo en Nueva York me deprime, no puedo evitarlo. No sé. Creo que es porque nunca se me hubiera ocurrido pensar en todo eso del “cambio de poder de la treintena” si no lo hubiera visto ahí, por ejemplo. Porque son un grupo de amigas que se supone que son super amigas, pero a las que nunca identificaría con las mías. Sexo en Nueva York me parece una serie que intenta tocar la fibra sensible de la supuesta mujer moderna y liberada, apelando a sus deseos (básicamente un hombre, un bolso de Louis Vuitton y unos Marc Jacobs), solidarizándose con ella cuando estas expectativas se frustran. Mujeres que son independientes, profesionales, que no tendrían por qué depender de nadie. Un poco rollo Bridget Jones, pero en plan odiosas (Bridget era entrañable). Me da la impresión de haber leído sobre este tema millones de veces.

No es desprecio lo que siento por los personajes porque se gasten su salario de freelance en complementos mientras viven de alquiler en un cuchitril (pero eso sí, en Manhattan), porque sean el prototipo de tía enrollada con amigo gay que come en un japo un día sí y otro no, porque toda la serie esté impregnada de un feminismo antifeminista que le da a una ganas de maldecir el aciago día en el que se culminó el proceso de liberación de la mujer. Todo esto lo han expresado millones de personas mucho antes que yo, desde el Paleolítico Medio, cuando la serie empezó a emitirse. En serio que no, de verdad que no. Sé lo que es la televisión, y la acepto. Adoro la morralla. Me da toda la vida. Y yo también leo la Glamour. Y la Cuore.

Sexo en Nueva York no me gusta porque es lo opuesto a lo que busco en una serie. Sexo en Nueva York me pone triste, me hace cuestionarme mi propia vida, imaginarme a mí misma dentro de n años. Y no es precisamente una imagen de esperanza la que proyecta.

No sé. Supongo que prefiero imaginarme en paz. Y estas chicas no parecen muy satisfechas con ellas mismas.

Comentarios

  1. Sólo decirte que me alegro de que hayas vuelto. Aunque casi nunca firmo, me alegra mucho poder tener tu blog para leerte y saber que alguien más tiene una visión diferente de las cosas y que se atreve a contar todo como lo ve, sin tapujos.

    Muchas gracias por volver, Amanda!

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  2. gracias por volver, que alegría!

    a mí SNY me encanta, me pone triste, incluso hay capítulos que me hacen llorar, pero soy así de masoca... que será de mí en la treintena? por qué me han dejado "idiotizada" desde el primer capítulo? y, lo que es más importante... ¿alguien ha visto unos manolo blanik en España?

    será que aún estoy buscando a mi Mr Big particular... ea, no me libro, OC, anatomía de grey, house, CSI, sin rastro, medium, urgencias... soy adicta a las series y, lo confieso, entre mis favoritas, los hombres de paco, ahí queda eso.

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  3. Eeeeeeeeeeeh, espero que todos esos "adjetivos" con los que has calificado a mi amado Jonathan vayan con sentido positivo... Cara de lúbrico? Sí, quizá tienes razón (y por eso me encantaaa). SNY debe ser de las pocas series norteamericanas que no me haya tragado, SJP me cae fatal y me parece que tanto sexo no debe ser bueno... Para eso me quedo con Queer As Folk, que por lo menos son todos gays y disfruto más :D

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