Como un lobo

Yo pensaba que era un mito eso de que la gente se iba de vacaciones y olvidaba sus preocupaciones, como en el anuncio ese de aspirina, en el que la tía se la tomaba antes de irse del trabajo para que, para cuando llegase a casa, ya se le hubiese pasado el dolor de cabeza. Y un poco de verdad hay en eso, supongo. En mi caso lo que realmente pasa es que recupero otras que he venido arrastrando a lo largo de los años. Sin rencor.

Siempre me han gustado esas historias de gente que ha dejado su pueblo o ciudad, y que luego vuelve (pero no como en un cutre-anuncio navideño de turrones) y, ya sea fracasado, ya sea triunfante, ya sea hastiado de la vida, ve qué cosas han cambiado. Y sé que esto que voy a decir es lo mismo que si no dijera nada, pero a mí me parece que todo es distinto y un poco lo mismo cada vez que vuelvo. De repente es como si despertara, mirase el nuevo, pero muy familiar escenario que me rodea, hablase con toda esa gente que me resulta remotamente familiar, y me viese antes y después, con todas las diferencias. Y hay cosas de mi yo ahora que me gustan menos y más que las de mi yo entonces. Y de ahí el conflicto.

En cualquier caso, invariablemente, ya pueden pasar dos años o doscientos, mi yo más afilado y más cínico, ese que se despliega y se expande al contacto con determinados materiales de los que están hechos determinadas personas, se descubre y se sorprende sintiendo ternura, y un poquito de pena, por lo que fue, y se entusiasma cuando mira a su alrededor, a su ahora, y piensa: Vale, esto es lo que hay pero, ¿acaso no mola?

Mi canción de Semana Santa:

Comentarios

  1. Joe, es la primera vez que aguanto viendo un video de Miguel Bosé y he de decir que... que estoy mu cansado tras verle, así q me voy a dormir un rato y a meditar x qué siempre me leo este blog. :D

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