Días de pijama

Hoy he tenido uno de esos días grandiosos de pijama, series, pelis y messenger. Por suerte tenía provisiones en la nevera. Entre mis buenos propósitos estaba leer (aunque fuera un best-seller) pero se ha ido al garete, como tantos otros buenos propósitos de fin de exámenes. Acabo de mirarme al espejo y soy una especie de Helena Bonham Carter, pero como desubicada. Vamos, que en mi caso, no parece que llevar este pelo y tener esta cara, un tanto abotargada, hayan sido una opción personal. Más bien es irremediable. Y también supongo que no se me hubiese ocurrido que tengo los ojos como Helena si ayer no hubiese visto Sweeney Todd, y no me vería tan desmejorada si no fuera porque acabo de ver V de Vendetta, y Natalie Portman está guapa incluso rapada. Es evidente que no hay justicia en este mundo.

En estos días en los que me acuesto, y me vuelvo a acostar, sin necesidad de tener que darle vueltas a la llave de la puerta de mi casa, es cuando más añoranza siento de esa época en la que había siempre tanto tiempo para perder. Y es que el ocio mayor que concibo es precisamente esto. Bueno, esto, o cualquier otra forma de perder el tiempo, por decisión propia y sin nadie que nos inoportune. Por supuesto que muchos días como este me matarían. Terminaría teniendo que salir a la calle con gafas de sol y embozada para que los rayos del sol no achicharraran mi pálida piel ni quemaran mis sensibles retinas, acumularía basura y cuando los vecinos se acercaran a mi puerta, y llamaran para cerciorarse de que sigo viva, les echaría con cajas destempladas. ("Cajas destempladas" es la expresión que aparecía hoy en mi calendario. La palabra "embozar" era la palabra del día de ayer.)

Además internet me permite, en días como estos, tomar del mundo sólo lo que me interesa. Puedo leer las noticias que quiera, puedo ver las series que me de la gana, puedo hablar sólo con la gente que yo elija. Y eso es control, amigos míos. Y libertad. Sólo suena la música que yo quiero que suene, sólo se dicen en alto las palabras que yo quiero que se digan. Incluso diría que son los días en los que más cerca estoy de poder pensar sólo en lo que yo quiera.

Comentarios

  1. adoro los días de pijama y bata... :D

    he visto en tu lista de música escuchada recientemente que todo son temas de amy macdonald!:) me alegro de que te haya gustado la recomendación.. (aunque no sé si sólo era una primera escucha y en realidad no te gusta especialmente...:S)
    muaks!

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  2. Me encanta!!! Si tienes más recomendaciones musicales que hacerme las escucharé encantada! :-)
    Un besino!

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