viernes 31 de agosto de 2007

¿Pero qué broma es esta?

¿No os ha pasado nunca que a veces, de repente os paráis un momento en cualquier parte, os quedáis en stand by y os preguntáis "¿pero qué broma es esta?"?
A mi me pasa mucho, y la verdad es que es una puñeta, porque te puede pasar en el momento más inesperado e inoportuno.
Ayer me acordé de alguien a quién hacía mucho que no veía. Me acordé del último recuerdo suyo que tenía, de la última vez que habíamos hablado y me pasó eso: "¿pero qué broma es esta?" Recordé la conversación, y me pareció una burla a su recuerdo. Al que tenía de antes, quiero decir, porque ya, metida en faena, me remonté a muchos años atrás. Y me acordé de todas esas horas desperdiciadas pensando en posibles hipótesis, razonamientos, justificaciones de su abandono. Y vi el gesto de desprecio de la Vallés cuando le conté la historia, y escuché esa frase tan típica suya " si es que es un inconsistente...", y esa que pasará a la historia como una más de sus genialidades "joder, qué madure, ¿no? que mi padre a su edad ya tenía dos hijos..."Y volví a ver la cara de incredulidad de Angélicadealquezar-Katharinehepburn, siempre tan discreta ella, tan comedida, y tan tranquilizadora.
Recuerdo que, a propósito de esta historia, cuando ya pasó todo, Anarouss me comentó que gracias a dios se había acabado, porque estaban un poco preocupadas todas: "ya sé que lo pasaste mal, que fue intenso y eso, pero tan corto...y es que...tanto dolor..." Lo de "tanto dolor" se me quedó grabado. Dolor es una palabra tan solemne, que nunca la hubiera utilizado para definir lo que sentía en ese momento. ¿Dolor?, ¿en serio?, pues vaya, sí que debió de darme fuerte. Y ahora lo recuerdo, y todo me parece una broma. Y agradezco el maravilloso don de mi memoria selectiva. Y me pregunto cuántas de las cosas que me pasan, y que me parecen un mundo, me parecerán una broma de aquí a un tiempo. Y me da un poco de pena, la verdad. Pero entonces se me ocurre que seguro que algo queda, porque, si no, ¿cómo se explica que yo esté tan pirada? porque digo yo que genético no será...

lunes 27 de agosto de 2007

The show must go on...

Llegué ayer apenas de mis mini-vacaciones, y me bastó la tarde dominguero-televisiva, perezosa y absolutamente improductiva para entender, con gran alegría de mi corazón que el finaaaaalll del veraaano, llegóóóó. Si no tengo vacaciones yo, pues que no las tenga nadie, ¿o no? El caso es que está mañana me he levantado con unas ganas enormes de empezar una colección de dedales, construir una casita de muñecas por fascículos, o estrenarme en el noble y español arte del punteo de guitarra. He pensado que, en vez de perderme en brazos de la desesperación, esperando con ansia el verano que viene, entregarme a la bebida y a los excesos los fines de semana para intentar consolarme de mi gris existencia o dedicarme a las compras compulsivas, voy a intentar interpretar los flujos de energía de tiempo y espacio en la naturaleza para asegurar la armonía de mi hogar, y aprender a dirigir el chi o aliento vital, en función de mis intereses. Y es que confío plenamente en que, entre el feng shui, un curso de aprender a pintar en dos patadas, y la colección de orinales de época que voy a empezar, seré capaz de llenar de sentido mi vida, de ilusionarme con nuevos proyectos que espero dejar colgados en cuanto se me pase esta horrible desazón de fin de fiesta. Me siento como un niño, obligado a volver al cole, y que se chuta inhalando el olor de los cuadernos nuevos, de los residuos que deja la goma de borrar, y del serrín de después de sacarle punta a los lápices.
Esto de las mini-vacaciones es una burla inhumana.

martes 14 de agosto de 2007

Eclipse de mar

"...que aprobó el Parlamento Europeo una ley a favor de abolir el deseo..."


Mi Matadero Clandestino y Pesadilla en el Parque de Atracciones, han sido mis canciones de la semana durante meses, más por desidia, pereza, y demás actitudes socialmente muy mal valoradas, pero básicas y elementales en el "universo mindundi".
Sin embargo, era de justicia que esta canción, que me persigue desde el año pasado, subiese al podio de la prestigiosa selección de canciones de Amanda.
Sabina es Sabina, y no hay más. Cualquier cosa que dijese sonaría a poco, a hueco (más que de costumbre). Pero, a veces, no puedo evitar hablar de más.
Nuestro desamor, que puede ser para nosotros algo trascendental, vaciar de sentido nuestras vidas aunque sea sólo unos momentos, dejarnos sin respiración unos instantes, oprimirnos el pecho, llenarnos de ira, una tragedia que parece que golpea los cimientos, y hace que todo lo demás se tambalee, no saldrá jamás en las noticias.
Supongo que parte de esta carencia informativa la suplen los blogs.
Es curioso como las cosas pasan, pero las canciones permanecen. Y, de pronto, un día, uno vuelve a escuchar una canción que intentó olvidar con todas sus fuerzas. Y no pasa nada. Y todo está bien.

Moi même

Responder a todas las preguntas (sí, tooodas) y poner una foto vuestra. Después de esta ardua tarea, nominar a 5 poniendo un comentario en su blog diciendo “Has sido nominado!” para que sigan… ah! al final del post, poner a los nominados, claro.
VARIAS:
* Yo tengo los ojos: Verdes.
* Yo deseo: Ahora mismo mataría por una napolitana de chocolate.
* Yo odio: Yo no odio. Eso está muy feo.
* Yo escucho: Voces. En mi cabeza.
* Yo le tengo miedo: Al "socio que grita" (aunque aún no me he cruzado con él, pero dicen que si le miras directamente a los ojos, te conviertes en piedra.
* Yo no estoy: Paranoica.
* Yo pierdo: La paciencia, pero sólo a veces.
* Yo necesito: Una palabra amable, en ocasiones.
* Yo le debo: Un viaje a Australia a alguien.
* Me pone feliz: Pensar que a alguien le gustó algo que hice.
* Me duele: La cara...(¿de qué?) Me duele el ojo (malditas lentillas! maldita miopía!)
¿SÍ O NO?
* Tienes un diario?: No, pero tengo esto.
* Te gusta cocinar?: Me da pereza, se me da fatal, no soy nada creativa y, en definitiva, son una auténtica inútil.
* Tienes un secreto que no le hayas contado a nadie?: Pues creo que no.
* Pones tu reloj unos minutos adelantado?: Nunca en la vida.
* Crees en el amor?: Claro que sí.
* Te bañas todos los días?: Jajajaja, sólo cuando voy a tener que relacionarme socialmente de cualquier forma.
* Te quieres casar?: El futuro es tan incierto..., pero creo que sí.
* Te gustan las tormentas?: Si estoy a salvo y a cubierto tienen un pase.
¿QUIÉN ES?
* La persona más rara?: Del mundo? no tengo autoridad moral para juzgar....ya he dicho que escucho voces en mi cabeza.
* La persona más molesta?: Es un galardón muy disputado. Y un dudoso honor.
* La persona que te conoce mejor?: Pues no lo sé, la verdad. Supongo que no pongo mucha resistencia.
* El profesor más aburrido?: Un señor cuyo nombre ni recuerdo que daba Civil III. Leer una guía telefónica sería más ameno que sus clases.
¿CUÁL ES?
* La frase que más usas en el msn?: Últimamente no pongo frases en el messenger. Pero creo que la última que puse fue "be my saviour, and I'll be your downfall", de una canción de los grandiosos Matchbox Twenty.
* Tu grupo favorito?: Matchbox Twenty (ya dije que conocerme era fácil)
* Tu mayor deseo?: ¿No dije ya que una napolitana de chocolate? Ya que estamos, quiero también un batido.
OTRAS PREGUNTAS
* Signo: Géminis.
* Color de pelo natural?: Rubio-castaño.
* Color de pelo que tienes: Algo más rubio.
* Color de ojos: Verdes, el izquierdo inyectado en sangre.
* Número favorito: 7.
* Día favorito: Sábados.
* Mes favorito: No tengo preferencias especiales, pero los anti-meses son enero y junio, por razones evidentes.
* Estación del año favorita: Nu sé, cada una tiene su aquél.
* Deporte favorito: Montar a caballo.
* Café o té: Café, con leche fría.
* Montaña o playa: Playa, creo, aunque me he sorprendido a mi misma.
* Barça o Madrid: Madrid, aunque de pequeña decía que era del Barça...Soy un poco esquirol, me temo.
* Sol o Nieve: Sol.
EN LAS ÚLTIMAS 24H TÚ HAS:
* Llorado?: No.
* Ayudado a alguien?: Supongo.
* Comprado algo?: Sí.
* Enfermado?: No que yo sepa, a no ser que esté incubando un virus que tarde en manifestarse, o algo así.
* Ido al cine?: No.
* Salido a cenar?: No.
* Dicho "te amo"?: No.
* Escrito una carta?: No.
* Perdido a un novio?: Espero que no.
* Hablado con alguien que hace tiempo no hablabas?: No.
* Escrito en un journal?: Deduzco que un journal es un blog.
* Tenido una conversación seria?: No.

Nominados: Chimeneaverde, Coyote, Percomo, el señor C.S. y Anarouss.

lunes 13 de agosto de 2007

My way


Una de las desventajas más evidentes de trabajar, es la limitación, hasta un grado que se nos antoja casi ridículo a los ex-estudiantes, de las vacaciones. Lo que antes eran tres meses de ocio, con tiempo más que de sobra para el ritmo acelerado de las noches veraniegas, con sus correspondientes horas desaprovechadas navegando entre las felices brumas de la resaca, la lectura sosegada, los viajecitos, e incluso el bendito tedio, se convierte, casi sin avisar, en una marabunta, un frenesí, una carrera continua, intentando aprovechar al máximo, el poco tiempo del que disponemos.


Siempre me ha molestado muchísimo esa idea tan extendida y tan puñetera de que hay que optimizar el tiempo, obligarse a salir de marcha, a hacer millones de cosas, casi a sentirse culpable por cada minuto o segundo desperdiciado en, simplemente, no hacer nada de nada. Esta filosofía, una evidente corrupción del carpe diem, conduce a la frustración a millones de seres que, como yo, reivindican su derecho a aburrirse en paz. La sociedad, pervertida por ese ideal de vida apasionante, entusiasta, activa hasta la extenuación, azuza, enrabietándolos, y engorda, acrecentándolos, nuestros sentimientos de culpabilidad, y genera en nosotros remordimiento si dedicamos mas de los 20 minutos indispensables para poder aguantar toda la noche, con un poquito de ayuda adicional del redbull, a la cuasi-sacra siesta.


Hace dos días, alguien me dió una definición que yo considero genial de lo que deben ser las vacaciones. Decía que no quería que nadie viniese a perturbar su paz, que venía a ser, básicamente, hacer en cada momento lo que le diese la gana. Nada de salir hasta las 7 de la mañana y volver con los zapatos en una mano, los pendientes en el bolsillo y el cubata menguado en la otra, haciendo autostop desde las discotecas de la playa hasta tu casa, simplemente porque eso es lo que se espera que haga uno cuando se va a la playa. Nada de madrugar para aprovechar desde el primer rayo mañanero del sol mediterráneo hasta el último, con inclusión de las horas del mediodía, para poder llegar de la semana de vacaciones playera con un envidiable bronceado y unas cuantas papeletas para un estupendo cáncer de piel, como si del sorteo de verano de la ONCE se tratase.


Supongo que es difícil conciliar esta idea de "verano a mi bola", con la necesidad que tenemos también de almacenar experiencias, suvenirs y fotos de nuestras vacaciones, que nos ayuden a sobrellevar con dignidad y un ápice de esperanza, el duro y frío invierno. Por eso, desde aquí propongo una alternativa pero, en ningún caso, a modo de imposición o Angieconsejo. Filosofía "My way".


Yo sé, porque lo sufro, que en muchas oficinas en verano no hay mucho que hacer. Pero también sé, porque soy una de las damnificadas, que algún pardillo tiene que quedarse haciendo guardia mientras otros, más afortunados, se piran de veraneo. Por eso, os recomiendo que leáis este reportajillo de El Mundo, que da algunas ideas sobre como tener una existencia más excitante.


Así podréis descansar en verano sin que vuestro Pepito Grillo os dé el coñazo. Al menos por esto. En lo demás, allá cada cual con su conciencia.


viernes 10 de agosto de 2007

Blogs personales

Yo no sé si es porque el despacho en agosto es un aburrimiento, porque cuando me aburro y llamo a la gente al móvil no me lo cogen porque el número aparece como oculto si llamo desde el fijo y se piensan que les están llamando de Movistar para que se pasen a contrato, o de la oficina, o porque, intento llenar vacíos de mi vida (vacío de ruido ( al más puro estilo sabiniano) y bullicio, jaleos, problemas, disputas, contiendas, dudas existenciales y comeduras de tarro varias), pero me estoy aficionando a los blogs personales. Y no me preocupa. Y no se trata de los blogs que tengo enlazados, no. Hablo de personales, personales, de esos entre triviales e íntimos. No sé si me explico.

Hay gente que puede preguntarse, como la Vallés ayer mismo, qué interés tiene el conocer la vida de gente que no conoces. Y, bueno, eso mismo me pregunto yo a veces. Y me respondo que todo es una conjunción de las razones enumeradas en el párrafo 1 supra, es decir, de tener que pasar mucho tiempo delante de un ordenador, lo cual te lleva a entrar en los blogs que conoces y, desde allí, (deriva, deriva) a ir posando el puntero del ratón en los distintos enlaces, ad infinitum.

No sé, diréis que soy una cotilla, aunque ya lo digo yo por vosotros para que no temáis herir mis sentimientos. Y bueno, he estado meditando, y creo que no es eso. O sí. Pero no. Para mi es como leer un libro, como ver una serie, no sé. Hay gente a la que le pasan cosas que a mi nunca me pasan y, en el caso hipotético de que me pasaran, no tendría huevos a desnudar mi alma en internet. No los tengo ni para hacerlo en cualquier otro soporte escrito, aunque asegure la confidencialidad. Prefiero hacerlo de palabra, porque las palabras se las lleva el viento. A veces, incluso prefiero no pensar mucho en ello. Yo es que soy esencialmente pragmática. Además, hay gente que lo hace, y además lo hace bien. Y eso tiene mucho mérito. Hay blogueros a los que tengo sincera simpatía, a los que me gustaría consolar en sus momentos de "post-lacrimógenos". También hay otros a los que estrangularía con mis propias manos. Y les estoy muy agradecida a todos. Para que la cosa tenga su gracia tiene que haber siempre "buenos y malos". También en las pelis, series y libros, hay personajes que me caen bien, de los que me enamoraría, o con los que querría compartir piso, y otros a los que atropellaría o escupiría en el ojo. Y eso son los blogueros para mi si no los conozco en absoluto, si nunca les he comentado, ni les he mandado un mail (yo es que soy un poco voyeur). Personajes.

Pues eso. Yo he oído y leído muchas críticas sobre blogs personales, por cuentavidas, por ser una sobrada de blog, por el afán de su propietario de ser (o aparentarlo) super-culto, super-guay y super-cool, en definitiva. Y, a veces, me lo ha parecido también a mi, que tal o cual blog era pretencioso, o insoportablemente exhibicionista. Pues bien, me retracto, me retracto de todo.

A mi, los blogs personales me divierten. A veces, incluso hasta aprendo. No son más que eso, una forma de expresión, que no es más que una forma de aprendizaje, de diversión, o de ambas. Blogs como fuentes de enseñanza y ocio. La mayoría, ni siquiera son reales, o son otro tipo de realidad (paralela? realidad on line?). Por eso, no tiene sentido enervarse por prácticamente nada que se lea en ellos. Cuando molestan, simplemente no se vuelve a entrar. Cuando no te gustan, basta con apagar el ordenador. Y la vida sigue, la real (al menos la real-tangible). Hay vida ahí fuera.

Conclusiones: 1) Este NO es un blog personal, es un amago (a veces infructuoso, a veces incluso rozando lo patético) de blog humorístico. No lo es, al menos, en el sentido estricto, o tal y como yo entiendo que es un blog personal. Pero todo esto es, sólo, hasta la fecha. Porque nunca se sabe. 2) Me aburro mucho (también hasta la fecha). Si os llaman con número oculto, cogedlo. Puedo ser yo, pidiendo auxilio.

PD: Este finde me piro, así que os doy un respiro. Sé que mi frenesí posteador satura ya. :-p

jueves 9 de agosto de 2007

Decálogo del orgullo mindundi

Si leísteis este post, y la odiasteis con todas vuestras fuerzas. Si me odiasteis también a mi un poquito. Si no pudisteis sonreír, autocomplacientes, ni os sentisteis identificados con ella. Si habéis elegido el camino del odio y la amargura, camuflado como humor irónico (como yo he hecho). Si es que sí a todo, este es vuestro post.

Soy consciente de lo fácil que es criticar sin dar ninguna clase de solución, porque lo he hecho a menudo. Soy consciente también de que el mundo está lleno de tentaciones, quimeras y espejismos que, en ocasiones, nos impulsan, sin quererlo nosotros, a comportarnos como "Mujeres Actimel" (u "Hombres Axe", aún peor, por la actitud sexista que se les presume, aparte de que es mentira, chicos, todo es mentira).

Por eso, me he tomado la libertad y la molestia de redactar unas cuantas actitudes, o incluso comportamientos, que pueden ayudaros a sobrellevar, más relajadamente, todos los ataques a nuestra condición de mindundis.

Situación 1: No has podido evitarlo, y has caído en la tentación de adelantar la hora a la que suena tu despertador para salir a correr por la mañana, antes de ir a clase o a trabajar, y de que pongan las calles. El daño ya está hecho, el despertador suena. Pero la cosa aún tiene solución. Lo apagas y media vuelta. Ni pilates, ni cereales All-Bran, ni leches (de soja). Llegas tarde, claro, pero con la satisfacción de haber sido fiel a tus principios.

Situación 2: Sales de trabajar, cansado, y recuedas que deberías ir a hacer la compra (ensaladas, yogures desnatados, pechugas de pollo y Actimel, litros de Actimel). De repente, cual revelación, recuerdas que aún quedan 3 trozos de pizza fría en la nevera, y media tableta de chocolate. Como ya tienes la cena solucionada, te vas a casa a ver "Los Hombres de Paco". Y has vuelto a vencer al sistema. Enhorabuena.

Situación 3: Has visto en una revista (La Cosmopolitan, pequeña traidora. Primer fallo), que Sienna Miller lleva un vestido corte imperio, y has sentido la tentación de querer ser tan trendy como ella (que, antes que tú, sintió la tentación de ser tan trendy como Kate Moss). Y te has comprado uno. Pero no te apures. Con un poco de suerte, en el metro te confundirán con una embarazada, y podrás regresar a casa con tu orgullo mindundi intacto.

Situación 4: Se te ha escapado. Acosado como estás por el estrés de este mundo moderno nuestro, se te ha escapado, y has llamado "máquina de vending" a la clásica "máquina de las guarrerías" o "máquina de las bebidas". Es grave, no te voy a engañar. Pero no desesperes: Si te pones un café en la máquina de cafés y al retirarlo consigues que se te caiga parte, y además te manchas bien los dedos al intentar coger el palito para remover, entonces es que no está todo perdido.

Situación 5: Has conseguido engañar a un tío de esos que se pirran por las "Mujeres Actimel" (o tía, y "Hombre Axe", respectivamente). Mindundis sí, pero honrados. Tú y yo sabemos que eso no va a funcionar. Tarde o temprano, desarrollarás instintos homicidas, dirigidos hacia esa persona que, si se pirra por "Actimel/Axe", ya sabemos de qué pie cojea (Dios los cría...). Mindundis sí, pero no masocas y, sobre todo, mindundis sí, pero no presidiarios. Desengáñalo cuanto antes. Pótale encima. No prolongues su agonía.

Situación 6: Estás sentado en una terracita, llega el camarero, y te pregunta qué quieres tomar. Se te pasa por la cabeza pedir un T de Trina o una coca cola light. No pasa nada, tú tranquilo. Respira hondo y repite conmigo "YO QUIE-RO U-NA CA-ÑA". Y, ya que estamos, una ración de bravas.

Situación 7: Vas a un burger (aunque viste el documental ese del tío que sólo comió en McDonalds durante un mes). Sopesas concienzudamente los pros y contras de pedir ensalada o hamburguesa. No te agobies, puedes pedir lo que quieras. De todas formas, una "Mujer Actimel" nunca hubiera llegado ni a entrar siquiera. ¿No sabes que existe el "FastGood"? Felicidades. Este es el camino.

Situación 8: Si, por azares del caprichoso destino, te has colado en una reunión de "Mujeres Actimel", esto es, una reunión de arpías escuálidas que se alimentan a base de palitos de zanahoria y de agua ligeramente gasificada con sabor a melocotón, aunque insisten en lo importante que es comer de todo, y el equilibrio en todos los aspectos de la vida, estás jodida (idem para los chicos, pero en una reunión de "Hombres Axe", que no me preguntéis como sería). La solución, en el caso de los chicos, no puedo dárosla. En el de las chicas, comenta el último cotilleo que leíste en la Cuore, o que viste en el Tomate. Ella nunca lo haría.

Situación 9: Te has enterado de que tu pareja te ha engañado (ya te dije que no era trigo limpio, pero no me hiciste caso...) Sientes la tentación de reunirte con un grupo de amigas, a cual más perra, y elaborar un complejo plan de venganza, infalible, que le conducirá, irremediablemente, a abrazar la fe y hacerse religioso, o a no volver a atreverse a mirar a una mujer a la cara. Se trata de acabar con el más mínimo vestigio de dignidad que haya en él, de reducirlo a cenizas, de destrozar su vida. Sé que puede resultar tentador pero, por mucho que leyeras en la Ragazza en tus años mozos sobre las satisfacciones que puede reportarte una venganza bien meditada, no hagas caso. Ella (o él) lo haría, no tú. Monta un pollo en condiciones. Grita, llora, llámale de todo. Como se ha hecho siempre. Como debe ser.

Situación 10: No puedes mas. A pesar de todo lo deseas. Deseas ser una "Mujer Actimel" o un "Hombre Axe". Y no sabes qué hacer para quitarte esa absurda idea de la cabeza. Si es así, es que aún no he conseguido convencerte de que todo es una gran mentira, una estafa, ¿no te molesta que te engañen?, ¿no te sientes engañado? Pues bien: la prueba de fuego: Dirígete a un super, y compra un pack de 6 Actimel y otro de 6 sucedáneos, marca Auchan, Dia, Carrefour, o lo que sea (cuidado con las fechas de caducidad). Tómate los 6 primeros en una semana y apunta tus sensaciones. Tómate los 6 segundos la semana siguiente y haz lo mismo. ¿Te has sentido distinto? Si es así, no puedo ayudarte, pero que sepas que es todo fruto de la sugestión. Y, además, a mi me saben igual.

martes 7 de agosto de 2007

¡No sin mi cuaderno!

En cualquier trabajo es fundamental la organización, eso está clarísimo-cristalino.

Yo, en plena ardua labor de integración despachil, y con toda mi buena voluntad, observo a mi alrededor y asimilo pautas de comportamiento que me permitan desenvolverme con relativa soltura en este cruel y solitario mundo laboral.

En un principio, resultado de un análisis poco profundo y quizás, sólo quizás, un poco apresurado de la situación, me pareció que el primer paso para ser una organizada abogada de éxito era hacer una incursión bastante agresiva en el armario de material y hacerse con todos los post-its de colores (cuantos más colores mejor) posibles. El nivel de entrega y de responsabilidad se mide en el número de post-its repartidos por los bordes de la pantalla del ordenador, el teléfono, la mesa, o cualquier superficie en la cual sea posible la adherencia. En mi ignorancia, justificada por la novedad, pensaba que la aparentemente arbitraria colocación y los diferentes colores de estos papelitos adhesivos, escondían un depurado código, siguiendo criterios de urgencia, importancia, etc.

A día de hoy, he constatado que, el uso indiscriminado de post-its, aboca, irremediablemente, al desorden y al caos más absolutos.

Por eso he conseguido un cuaderno. Un cuadernito de esos de espiral de toda la vida, pequeño y verde, donde voy apuntando absolutamente todo, para que nada se me olvide. Lo nuevo que me mandan y lo que tengo pendiente. De esta forma, mi cuaderno se ha convertido en una especie de diario laboral "hoy Fulanito me ha pedido que vaya al Registro Mercantil, yo le he dicho que vale y he ido, luego he vuelto y me ha dado las gracias...qué ilu!" o "Menganita me ha hablado mal esta mañana...estoy un poco triste...me cae mal Menganita..."

La vida de la abogada que pretende ser organizada es muy exigente. Todo tiene que tener su momento, y todo tiene que hacerse con orden. En mi cuaderno intento apuntar todas las actividades que tengo que llevar a cabo a lo largo del día, por ejemplo: 1. Terminar de rellenar el formulario tal, 2.Llamar por teléfono a cual, 3. Ir a ver a noséquién a ver si me manda algo, 4. Ir a coger un café de la máquina (la máquina se llama de Vending, al igual que las diapositivas se llaman slides y la subcontratación se llama outsourcing), 5. Ir al baño, 6. Ordenar esos papeles, 7. Hacer otra intentona en el baño, 8. Contestar un mail, 9. Darme por vencida y hacerme con el cómodo, limpio y funcional enema ese que anuncia en la tele la tía que se va de viaje toda estresada (la pobre...)...

La conclusión es que mi vida laboral no gira en torno a una Blackberry, sino a un cuadernito con las tapas verdes. Porque siempre ha habido clases.

Y bien, ¿quién se ha llevado mi cuadernito?

viernes 3 de agosto de 2007

Autocompasión

En su mítica pirámide de necesidades, Maslow colocó la de aceptación social justo en el medio, por encima de las necesidades fisiológicas y de seguridad, pero por debajo de la necesidad de autoestima y las necesidades de autorealización.

Una vez que ya conozco los "burgers" y "Rodilla" de la zona, y que sé dónde está el baño y la máquina de agua (n. fisiológicas), y que ya he cobrado y parece que de momento no me va a llegar ninguna orden de desahucio a mi casa (n. de seguridad), me hallo en la difícil tesitura de integrarme, y de fundirme con todos en uno, unidos por el trabajo en equipo y la lealtad a la firma.

No es que yo tenga particulares problemas de relación, es decir, no suelo decir cosas inapropiadas, ni le hablo mal a la gente, ni nada parecido. Intento limitarme a sonreír y asentir, mostrándome receptiva en un principio. Pero, después de hacer mi tradicional sondeo de opinión, como cada vez que algo me ronda por la cabeza, craso error, porque al decir las cosas y que la gente se muestre comprensiva contigo e intente consolarte, y te aconseje, estas parecen mucho más graves (Angieconsejo del día: si no estáis realmente preocupados no lo contéis, exteriorizarlo lo magnifica todo!), me di de bruces con la idea, bastante extendida, de que de primeras no caigo bien. No es que caiga mal. Es simplemente que no caigo bien. Ya decía yo que algo no marchaba.

En realidad, siempre lo he sospechado, y no es la primera vez que me lo dicen. La mayoría de las veces es a modo de cumplido, en plan, "vaya, no me esperaba que fueras tan maja, la primera vez que te vi me pareciste una petulante/condescendiente/pedante hija de perra/arpía desalmada..." Ah, vaya, muchas gracias. A mi me pareció que tú debías lavarte más.

Siempre he pensado, por tanto, que es cuestión de tiempo, y que no hay que forzar las cosas. Pero a veces me surge la duda de si tendría que hacer algún esfuerzo en particular para que esta primera fase pasará lo más deprisa y menos dolorosamente posible.

Ayer alguien me dijo que, de primeras, soy como Chandler en ese episodio en que tiene que ir a hacerse una foto, es decir, incapaz de que mi gesto no parezca forzado, violento.

Bueno, qué queréis que os diga, al menos, cuando se me conoce más en profundidad no soy como Mónica...O eso creo.

jueves 2 de agosto de 2007

Cotidianidad

Desde que Pedrator me erigiera en diosa de la cotidianidad, en ese magistral comentario-regalito de cumpleaños, parece que hubiera caído sobre mi una maldición, y todas las reflexiones que se me ocurren son sobre los supermercados Sabeco y las tiritas-veraniegas de los pies.
Algunos de estos temas son mucho más relevantes de lo que, a simple vista, pueda parecer, especialmente lo de las tiritas (tiras de sandalias cercenando la piel, e incluso la carne de los pies, generando callos y ampollas, contribuyendo a la aparición de dolorosos juanetes...)
Siempre he reivindicado el día a día. Recuerdo que, cuando era pequeña, me preguntaba, torturada, casi jurando en arameo (salvo por el pequeño detalle de que no sabía que era el arameo y que en el cole me habían dicho que jurar era pecado y que el Infierno estaba lleno de pequeñas niñas que algún día habían tenido la osadía de hacerlo), por qué nunca nadie escribía libros sobre niñas normales, que tenían que levantarse cada lunes e ir a clase, enfrentarse a profesoras con escasas dotes pedagógicas y nulo instinto maternal, o lidiar con niños que se entretenían poniendo motes (ahora sería bullying) o levantando faldas (ahora sería acoso sexual), en lugar de sobre niños magos (no se trataba aún de Harry Potter, sino de un libro de Michael Ende que hablaba de una escuela de magia, porque, no hay nada nuevo bajo el sol), o sobre 5 hermanos -primos, acompañados de un perro mestizo, que dedicaban sus veranos a resolver misterios y, lo más impactante y envidiado, a los que permitían tener animales en el colegio en el que estaban internos el resto del año.
Ahora, en cambio, vuelvo a casa deseando que pongan en la tele alguna serie absolutamente fantástica, llena de cosas que nunca podré hacer o que nunca me ocurrirán, básicamente porque la mayoría son ilegales o atentados contra los más elementales principios de la moral. Y en eso debe de consistir crecer, en evadirse a través de otros para que la vida tenga más miga y poder dormir tranquilamente, sabiendo que se nos cataloga aún dentro del grupo de los adultos responsables.