"Sentarme en una tetería con Caro y hablar de Dalí..."

Hoy ha merecido la pena levantarse temprano, simplemente porque, en otras circunstancias, quizás no hubiera podido disfrutar de lo que, hasta el momento, ha sido lo mejor de mi día.

Este regalo de la providencia ha llegado en forma de periódico gratuito (gracias, gracias y gracias!)

Supongo que todos habréis visto, aunque sea de pasada, ese tipo de secciones en las que ponen fotos de gente de a pie a la que paran por la calle, y le hacen cuatro preguntas simples y concisas. Algunas de las preguntas son del tipo "fillinthegaps", es decir, te dan un comienzo de frase y tú tienes que terminarla. Hoy, la prota de uno de esos espacios era una chiquita. Al preguntarle por "su plan ideal" mi heroína a día de hoy contestaba "sentarme en una tetería con Caro y hablar de Dalí". Toma ya. Pero no acaba ahí la cosa, no. Por si había quedado alguna duda acerca de su supremacía intelectual, a la pregunta "no puedes vivir sin..." ella, imagino que mirando fijamente primero a los ojos del entrevistador, luego al infinito y luego suspirando justo antes, contestaba "Pensar". Supongo que el entrevistador le habrá dicho algo como "No, venga, ahora en serio...¿salir, beber, el rollo de siempre?"

Yo ya tengo medio asumido que soy un ser frívolo, poco carismático y con intereses más bien convencionales. No es que no me guste pensar. También me gusta Dalí, y me gusta el té, pero a no ser que Caro sea el nombre en clave que nuestras querida y cultivada amiga utiliza para referirse a George Clooney, y con té se refiera a un whiskazo, se me ocurren cienes y cienes de planes mucho más apetecibles que sentarme a comentar el mundo onírico y particular del surrealismo de Dalí (por muy interesante que este pueda llegar a ser) , mientras degusto una taza de earl grey tea. Si por lo menos hubiera cachimba, pues todavía...

En realidad lo mismo da que hable de Dalí, del imperativo categórico de Kant o de la influencia de las ideas de Thomas Malthus en las teorías de David Ricardo. Esta chica tiene todo y nada que ver con las divinas chicas Tintín: son igual de ridículas, pero de palos distintos.

Por cierto, si alguien pudiera ponerme en contacto con Caro...Si realmente su conversación es tan apasionante querré conocerla. Presiento que podría ser mi próxima diva.

Comentarios

  1. Comprende a la pobre chica, lo duro que tiene que ser vivir con esa "intelectualidad", sin nadie que la comprenda y sin ser capaz de disfrutar de unas cañas como el resto de la humanidad...
    Una incomprendida la pobre...

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  2. Me juego la Hp a que luego va por las noches de golfaina con la frase de: "yo lo que busco ahora es un polvazo de una noche con un insustancial, al fin y al cabo para hablar de cosas serias ya tengo a Caro"

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