Pre-examen

Creo que uno de los motivos por los que me gustaban más los exámenes en Italia (aparte de por lo evidente) es porque allí no están planteados como una confrontación profesor-alumno. Aquí, a veces parece que el profesor te está mirando como pensando "a ver qué haces, chaval", y tú le devuelves la mirada en plan "no voy a consentir que me suspenda". En Italia, tú llegabas a tu oral, más o menos nervioso, el profesor te hablaba un poquito, te preguntaba qué tal y, bueno, al menos veías que haber ido a sus clases había servido de algo. Y no hablo de Erasmus, no, hablo de exámenes de lugareños. Con nosotros era distinto, claro, aún mejor. Si habías sido previsor y habías ido a clase y a hablar con el profesor, este medio te presentaba al resto del tribunal (generalmente eran tres), diciendo cosas como "questa signorina è venuta a lezioni tutti i giorni...lei è spagnola..." y eso siempre daba confianza, y creaba un clima de cierta simpatía. Y lo de ser español en Italia suele dar puntos. Supongo que les debe de hacer gracia el acentillo o algo. Según ellos, el español o el italiano hablado por un español, suena muy fuerte. Supongo que se refieren a que suena grave. Debe de sonarles como a nosotros el alemán, o algo así. En fin.

Por eso me he desacostumbrado a las rudas maneras españolas, y ayer se me pusieron los pelos como escarpias con los gritos, casi chillidos, de las profesoras (famoso debe de ser el departamento por su mala leche....), exigiendo, amenazando, arrancando las hojas del examen resuelto de las manos del suplicante alumno ("no, no, por favor...!!! 5 minutos más!!") al dar la hora y cosas así. No sé, igual forma parte de algún retorcido nuevo método pedagógico. Nuevo, pero "remasterizado", porque era lo que se estilaba antaño. Quizás a más tensión, más concentración, y más rendimiento. Pero yo las paso putas, la verdad. Creo que ese ambiente histérico que se percibe al entrar en el aula en forma de gente de arriba para abajo, y el sonido del movimiento de apuntes, junto con la previsión de lo que se avecina (un par de gritos del tipo "¡que dejéis los apuntes en el suelo, que ya está corriendo el tiempo!" o "¡o me lo das ya o no te lo recojo, que me lo des!") son los responsables de que casi toda la gente que conozco, necesite hacer una paradita en el baño antes de entrar al examen. Aunque acaben de ir en su casa.

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