Pedrator presenta..: Banca de inversión!!

Inspirada colaboración de Pedrator. Cualquier parecido con personas reales, físicas o jurídicas, vivas o muertas, no es pura coincidencia. He eliminado algunos nombres para evitar que nos demanden o, mucho peor, que nos suspendan.

Prenotando para el lector: las breves líneas que a continuación se suscriben no tienen ánimo informativo, ni didáctico ni siquiera un mínimo de crítica constructiva; a decir verdad no tienen ánimo alguno y se limitan a ser mero trámite formal cuya cumplimentación conlleva que la mencionada charla arroje algún beneficio positivo para el alumno.
Predispuesta la óptica más pesimista posible, comencemos. Será breve. No dolerá.

La primera de las dos sesiones en que constaba el seminario se limitó a ser una pasarela Cibeles de tres al cuarto; una excursión gratis del inserso con la consiguiente charla sobre “chaletes” en multipropiedad o beneficios de maravillosos colchones antiácaros… en suma, una directa y descarada apología de la hermosa vida de la banca de inversión y lo apolíneo que uno se vuelve si encima desea dedicar su tiempo y esfuerzo y pelo en X. Nada de recruiting encubierto, promociones subyacentes o neomarketing comercial; aquí las cosas en la frente y en caliente que si no luego pierden sustancia y nadie paga y nadie avala.

La segunda jornada quiso enmendar la primera aunque el respetable de (nombre de la universidad), que como público es de lo más exigente, ya fuera predispuesto a echarse la siesta, reecontrarse con “sudokus” abandonados o simplemente a esperar a que dejara de diluviar en la calle para poder irse uno a casa.

El apartado sobre valoración de empresas fue breve y escueto aunque tampoco seremos críticos ni exigiremos lo imposible en hora y media de explicación a unos neófitos e improvisados profesores. Se supone que la segunda vez que se retoma una materia resulta cuanto menos refrescante en el más amplio sentido de la palabra: uno vuelve a revisar lo estudiado, lo recuerda, repasa y asienta. Pero en el apartado “¿sabías que…?” prototípico de todo comentario pseudoescolar que se precie diré que, en general, la charla no aportó absolutamente nada.

Bueno, en particular tampoco aportó nada salvo algunos detalles mordaces con los que criticar en la intimidad a los ponentes: sus comentarios a micrófono abierto sobre la anatomía de alguna compañera, lo patético que suena el tener que ver “House” desde la oficina, el envejecimiento espontáneo y unívoco que la banca de inversión provoca , amén de ciertos ”deja vús” mentales normalmente relacionados con pulsiones sexuales no resueltas… y es que un trabajo absorbente se entiende que no deja tiempo para nada de nada… .

Quizás se echara en falta lo único que alguien “de fuera” debe y es necesario que aporte: experiencia personal. Bueno, con un mínimo de experiencia uno se hubiera conformado. Es el sino de mandar a “chavales jóvenes” para que conecten rápidamente con el ánimo estudiantil: la cercanía psicológica que provocan sí puede en algunos casos incitar a la anexión al selecto grupo de banqueros, aunque en otros, y me atrevo a atisbar que en la mayoría, provoquen un cierto recelo por las razones antes expuestas.

¿Algo positivo? recalcar lo bizarras, kitsch y repreciosas que eran las transparencias sobre el organigrama de X.

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