De la publicidad ilegal

Me espanta ese anuncio nuevo que han puesto en Antena 3 en el que sale una tía hablando de una frustrada noche de cine en casa con "su chico" como consecuencia de una llamada intempestiva del jefe (de su chico, se entiende). Eso no pasa, por supuesto, cuando ponen el fútbol en la tele, porque entonces el chico apaga el móvil. Y la pobre se pregunta, "¿qué tiene el fútbol que no tenga yo?" o algo así. (Conclusión 1ª: Amanda ve demasiada televisión, especialmente publicidad. Más le valdría leer un poquito más, o estudiar Dirección Financiera. Así podría hablar de vez en cuando de cosas un poco serias, que no tuvieran que ver con anuncios de la tele o el messenger).

El caso es que el anuncio no puede ser más estereotipado. Y no es que eso me moleste, porque a veces los estereotipos son divertidos, se puede bromear con ellos y yo misma los exploto en ocasiones (vale...mucho...) para escribir chorradas. La cosa es que el anuncio, además de cutre y largo, es aburridísimo.

Ayer volví a ver ese otro que hay de los tés esos, en plan "Sexo en Nueva York". Debería haber hablado de eso en el trabajo que tengo que entregar para mañana sobre publicidad ilegal. Eso sí que es denigrante...madre mía, peor que la "mujer Actimel". La moraleja es que la mujer moderna y chachi tiene que ser una zorra criticona, que le dice a sus amigas que están estupendas cuando en realidad piensa que están gordas, y que miente sobre las dietas que hace y las palizas que se pega en el gimnasio para que la gente piense que es así, de forma natural, y que lleva tan mono el pelo porque así le queda al salir de la ducha, dejándolo "a su caer" (y estoy pasando por alto todo el rollo este del culto al cuerpo y tal). Lo peor de todo es que el anuncio amaga un tono simpático, y como cómplice. Y digo amaga porque yo no me acercaría a una tía así ni aunque mi vida dependiera de ello (Conclusión 2ª: Amanda sigue a rajatabla el consejo que años ha le dio su sabia madre "manténte lo más alejada posible de las arpías")

Mi querido Juanito me sugirió (reivindicando su situación de hombre no mononeuronal, con neurona ocupada al 85% en fútbol y en las tetas de Elsa Pataky) que, en vez de hablar en el trabajo de marketing de los anuncios sexistas de Dolce & Gabbana y demás, hablará de todos esos anuncios que dejan al hombre a la altura del betún, como una especie de primate que no sabe poner una lavadora, ni abrir el envase del café mientras piensa en cualquier cosa (aparte de las tetas de Elsa Pataky y el fútbol, porque la evolución es sabia y, para eso, sí que están capacitados, los pobrecitos...) Y la idea me pareció muy buena, así que así lo he hecho. (Conclusión 3ª: Amanda necesita la asistencia permanente de gente que le sugiera cosas: amigos, compañeros de clase, etc) (Conclusión 4ª: Amanda es dependiente de la gente).

Y como tengo un blog (uno de esos que se tardan en crear 3 minutos, siguiendo 4 sencillos pasos) que me permite decir lo que quiera (más o menos) con la relativa impunidad que me brinda el tono general de coña y el disclaimer escrito al final, pues participo en la reivindicación, poseída por mi alter-ego masculino. Y os invito a reivindicar. Porque vosotros también lo valéis, y no todo va a ser criticar el anuncio de Axe. (Conclusión 5ª y última: A Amanda se le ha ido la pinza, y le ha dado por hablar de sí misma en tercera persona).

Y aún diré más: La mayoría de hombres que conozco saben poner la lavadora, y hacen un café mucho mejor que el mío.

PD: La foto me recuerda a eso que escribió la Vallés hace un tiempo ya, en comentarios en el "flog", sobre la "nueva maruja y su asistente super dotado" :-p :-p :-p qué gran texto!

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